
Planificar, equiparse y actuar con precaución son tres pilares básicos a la hora de salir a la montaña y también son los temas sobre los que se ha debatido este sábado en Benasque durante la celebración de las cuartas Jornadas de Seguridad en Montaña, en las que han participado técnicos y expertos.
A los alpinistas Eneko e Iker Pou sus padres les inculcaron desde niños el amor por la montaña y también la forma de enfrentarse a ella. Con más de 70 expediciones a sus espaldas y más de 3.000 metros escalados en 80 países, también saben lo que es darse la vuelta cuando las condiciones no son las adecuadas. Dicen que bajarte de una montaña significa volver con más experiencia.
Por eso, siempre antes de subirse a una de ellas, recomiendan "primero, que esté en condiciones de ser ascendida, y, lo segundo, que el clima acompañe". "Lo siguiente -aconseja Eneko- es contar con capacidad física, técnica y mental para hacer el ascenso".
La realidad es que no todo el mundo puede hacerlo. De hecho, el 70% por ciento de los rescates en el Pirineo en 2024 se debieron a la sobreestimación de las posibilidades(se abre en una nueva ventana) de los senderistas, lo que también pone en peligro a quienes les auxilian.
Para evitar incidentes, Eneko propone: "Que nos formemos a través de las federaciones, de los guías de montaña, de los cursos, que hay 1.000 hoy en día. Tenemos que formarnos muy bien e informarnos. Aprender y, en el momento en el que estemos preparados, salimos a hacer las actividades".
Los expertos recuerdan que la montaña puede ser un medio hostil, pero, por contra, también transmite a quien la pisa valores de compañerismo, esfuerzo y afán de superación.
