El trampeo de reinas, clave para frenar la expansión de la avispa asiática en Aragón
El veterinario de la ADS Apícola de Huesca, Lucas Grasa, advierte de que la presencia de esta especie invasora crece cada año pide la colaboración ciudadana para colocar trampas selectivas en huertos y fincas, y evitar nuevos nidos

El veterinario de la Asociación Aragonesa de Defensa Sanitaria (ADS) Apícola de Huesca, Lucas Grasa, ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para frenar la proliferación de la avispa asiática (Vespa velutina), una especie invasora que amenaza a las abejas y cuya presencia se multiplica en el norte de Aragón. “La solución sería que toda la población se concienciase del problema y colocase trampas en huertos o fincas para capturar reinas”, ha señalado Grasa.
El veterinario ha explicado que el trampeo de reinas es el método más eficaz para evitar la expansión de esta especie. En cambio, eliminar los nidos resulta más difícil, ya que la mayoría se encuentra en la parte alta de los árboles, dentro de bosques y en lugares de difícil acceso.
Trampas caseras y selectivas
Desde la ADS Apícola recomiendan colocar trampas selectivas, que solo capturen reinas de avispa asiática y no otros insectos autóctonos. Las trampas se pueden fabricar con botellas de plástico vacías. Se corta la parte superior, se introduce a modo de embudo y se cuelga del árbol con una cuerda. En el interior se vierte una mezcla de agua, azúcar, levadura de panadería y vinagre de manzana, que actúa como atrayente.
El líquido debe dejarse fermentar durante unas horas antes de colocarlo. “No queremos capturar insectos beneficiosos, solo la avispa asiática. Por eso, las trampas deben ser selectivas”, ha insistido Grasa.
Huesca, la provincia aragonesa más afectada
La provincia de Huesca es la más afectada por la expansión de la Vespa velutina en Aragón. La especie se detectó por primera vez en torno a 2013, pero su presencia ha aumentado especialmente en los últimos cinco años.

“Cada año están creciendo en Huesca de forma exponencial”, ha alertado el veterinario. El pasado año se retiraron entre diez y quince nidos secundarios grandes, y en este 2025 ya se ha alcanzado la veintena. En Zaragoza se ha eliminado recientemente el primer nido del distrito de Torrero, mientras que en la provincia de Teruel, los bomberos retiraron un nido en Alcañiz(se abre en una nueva ventana) el pasado mes de agosto.
En Galicia, donde las condiciones climáticas favorecen su expansión, se han llegado a retirar más de 30.000 nidos en un solo año. Desde allí, la especie ha extendido su presencia a lo largo del norte peninsular, cruzando el Pirineo y avanzando hacia el Levante.
Qué hacer si se localiza un nido
Los nidos secundarios pueden alcanzar hasta 60 centímetros de diámetro y albergar miles de avispas. Su eliminación corresponde a los Agentes de Protección de la Naturaleza (APN), a quienes se debe avisar si se localiza alguno.
Estos nidos se forman a partir de los primarios que elaboran las reinas en primavera. Suelen encontrarse en aleros, tejados, garajes o porches. El periodo más habitual de anidación se produce entre finales del verano y principios del otoño.
Los apicultores de la ADS Apícola de Huesca realizan trampeos selectivos durante todo el año, especialmente en primavera y otoño, para capturar reinas antes de que construyan nuevos nidos.
“En primavera salen de la hibernación y en otoño se preparan para volver a invernar. Son las dos épocas en las que hay que actuar para reducir su número”, ha detallado Grasa. El veterinario reconoce, no obstante, que la expansión de la especie es difícil de detener. Además, advierte de su riesgo para la salud pública. “Este mes, en Galicia, han muerto cuatro personas por picaduras de Vespa velutina. No había ocurrido hasta ahora”, ha recordado.
Riesgo para la apicultura
La presencia del avispón asiático también provoca perjuicios económicos en el sector apícola. En esta época del año, entre agosto y octubre, las avispas atacan los colmenares para alimentarse de las abejas.
“Van directas a las colmenas y cazan las abejas que producen miel. Eso supone una reducción importante de la producción y pérdidas para los apicultores”, ha lamentado Grasa.

