
Tras siete días de lluvias y tormentas generalizadas en Aragón, este jueves el agua por fin da una tregua. Sin embargo, las consecuencias de esta gota fría siguen presentes en muchas calles de las zonas más afectadas de la Comunidad, en algunas carreteras secundarias e incluso en la línea ferroviaria entre Zaragoza y Reus que todavía no ha podido reabrirse.
Desde las 10:00 del miércoles, el tráfico entre Quinto y La Zaida, en Zaragoza, se encuentra interrumpido por acumulación de agua y Adif ha tenido que establecer un transporte alternativo por carretera para garantizar la movilidad de los viajeros.
No es la única vía de comunicación que todavía sigue cortada en la provincia. La A-1105, en Pina de Ebro, permanece cerrada desde el martes entre los puntos kilométricos 0 y 12. Por el contrario, ya se ha normalizado la circulación en la N-240, en la entrada y salida a Huesca capital en dirección a Barbastro.
En la zona de Guara, en el municipio de Casbas, la A-1227 está cortada desde el martes cuando el agua arrastrada por la barranquera se llevó un tramo de esta carretera. Desde el Gobierno de Aragón informaron de que los trabajos para reconstruir esta vía entre Bastarás y Yaso podrían prolongarse durante tres meses debido a la magnitud del destrozo. La crecida del río Vero mantiene cerradas las pasarelas de Alquézar, después de que el barranco de este río haya registrado un caudal 300 veces superior al que se necesitaría para un descenso seguro.
Mientras en Teruel, la A-2506 en el término municipal de Bello también permanece cerrada desde el miércoles entre los puntos kilométricos 21 y 24.
La crecida del río Piedra deja aislado a Cimballa (Zaragoza) durante horas
En Cimballa, el río Piedra volvió a anegar la zona durante el miércoles y las vías de acceso quedaron intransitables. A primera hora de este jueves, a su paso por Nuévalos el río bajaba con 31 metros cúbicos por segundo y con una altura de 1,75 metros. Aunque ha seguido su tendencia a la baja, pero a las 18:30 aún se situaba en 27 metros cúbicos por segundo y 1,55 metros de altura.
La carretera CV-671, que comunica Cimballa con Aldehuela de Liestos, se mantiene cerrada al tráfico en el punto kilométrico 5 debido al desbordamiento del río. Sin embargo, la Z-V-4121, que une esta localidad zaragozana con Nuévalos sí que es transitable este jueves, según ha informado el alcalde, Cecilio Eloy Roy, quien ha señalado que aun así es necesaria su limpieza. Tres vecinos del núcleo de La Calderera, no obstante, siguen aislados.
Retraso en las obras de la travesía de Ababuj
Otra de las consecuencias de estas tormentas es el retraso de las obras de la Diputación de Teruel en la travesía de Ababuj. Debido a ello, han detallado que ampliarán los cortes en la carretera TE-V-8001 entre los puntos kilométricos 12 a 19, accesos a Ababuj, los días 5, 6 y 9 de septiembre entre las 8:00 de la mañana y las 18:00 de la tarde. Para facilitar el tránsito de vehículos, facilita un paso alternativo por la TE-V-8009 del Pobo a Cedrillas, la A-226 entre Cedrillas y Allepuz y la A-228 entre Allepuz y Aguilar de Alfambra. Por otra parte, la sede de Dinópolis en Galve no podrá abrir sus puertas este fin de semana, tras los daños sufridos por las lluvias de los últimos días.
En la cara más positiva, los pueblos en el entorno del embalse de Cueva Foradada han recuperado el agua en sus grifos. El ejemplo son Albalate del Arzobispo, La Puebla de Hijar, Oliete, Hijar y Ariño.
