
El departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón quiere tener lista en febrero la reorganización del mapa sanitario(se abre en una nueva ventana) de la Comunidad. Este viernes han mantenido una primera reunión con los grupos parlamentarios en las Cortes para, dicen, sacar adelante el documento con el mayor consenso posible.
"Que esté bien consensuado y, por supuesto, en ningún momento abordaremos cerrar consultorios o disminuir la atención. Tenemos que valorar lo que es la dispersión, las distancias, las isocronas, el envejecimiento, la cronicidad, etc. Todas estas variables son las que debemos coordinar", ha destacado José Luis Bancalero, consejero de Sanidad.
Actualmente, este mapa, que se aprobó en 1986 y en 38 años ha sufrido pequeñas modificaciones, se organiza en ocho áreas. Cada una cuenta con un hospital de referencia para garantizar el acceso a los especialistas. Contempla, además, todos los centros de salud y consultorios del territorio aragonés, rurales y urbanos.

Áreas de salud del mapa sanitario aragonés.
Sindicatos y colegios profesionales critican que este documento ya no responde a las necesidades, puesto que Aragón suma 200.000 habitantes más y de mayor edad.
"La población ha envejecido mucho y esto requiere una forma de atención diferente y unos recursos distintos", asegura Teresa Tolosana, presidenta del Colegio de Enfermería de Zaragoza(se abre en una nueva ventana).
Otro de los motivos: los vaivenes demográficos, que han vaciado pueblos y llenado otros, sobre todo en el cinturón de Zaragoza, en un contexto, además, de déficit de profesionales. "Hay centros que en los que hay muy pocas cartillas y otros en las que hay muchas", señala Jessica Fessenden, presidenta del Sector Sanidad de CSIF Aragón. Por su parte, Leandro Catalán, presidente de Fasamet, destaca: "Hay que llevarlos a esos puntos donde se consideren necesarios".
"Qué edad tiene esa población, qué necesidades tiene esa población y en función de esas necesidades dotar", apunta la presidenta del Colegio de Enfermería.
Es un asunto muy complejo, reconocen, que hay que abordar cuanto antes, aunque suponga adoptar decisiones polémicas, como unificar zonas, modificar horarios o cerrar consultorios. "En algunos consultorios de lo único de lo que disponemos es de un fonendoscopio y un bolígrafo", asegura José María Borrell, presidente del Consejo Médico de Aragón.
Todos ellos abogan por un nuevo mapa sin que suponga la pérdida de calidad asistencial. "Que nadie tenga limitada su calidad asistencial viva en la zona que viva", subraya la responsable de CSIF. "La solución está en proporcionar un transporte intracomarcal a esa población", propone el presidente del Consejo Médico de Aragón, y el representante de Fasamet añade que "esas zonas se podrían unir a otras colindantes sin que suponga una merma de la prestación sanitaria".
Todos ellos, aunque ven positivo que Sanidad aborde la reforma del mapa sanitario, piden criterios profesionales y técnicos y no políticas para definirlo.

