El embajador de Palestina en España visita Zaragoza: "Israel utiliza el hambre como arma de guerra"
Husni Abdel Hawed ha agradecido el apoyo y la solidaridad mostrada por los aragoneses desde el estallido de la guerra en Gaza hace 267 días. También ha señalado a la comunidad internacional por mirar hacia otro lado y permitir el genocidio de Israel

El embajador de Palestina en España, Husni Abdel Hawed, ha dejado un mensaje claro en su visita a Zaragoza. El diplomático ha pedido el alto el fuego por parte de Israel en pos de una salida política y la llegada de ayuda humanitaria, al tiempo que ha mandado un mensaje de agradecimiento al pueblo español después del reconocimiento del Estado palestino por parte del Gobierno Central(se abre en una nueva ventana).
Unas palabras extensibles a los aragoneses cuando se cumplen 267 días del inicio del conflicto,(se abre en una nueva ventana) con cerca de 38.000 muertos, unos 11.000 desaparecidos y casi 90.000 heridos y mutilados. “No es violencia, es un genocidio”, ha remarcado el diplomático antes de participar en un encuentro institucional en la Casa Palestina de la capital.
Según sus palabras, “no se vislumbra un final para el largo sufrimiento del pueblo palestino”. Población civil, en especial niños, periodistas o personal sanitario y de socorro se están viendo afectados cada día, como relata el embajador. “Todo ocurre a oídos y ojos del mundo, y aquellos que tienen que actuar no lo han hecho como corresponde. Mantienen su apoyo incondicional a Israel suministrando armas con las que matan a los palestinos”, ha declarado.
Del otro lado, Abdel Hawed ha vuelto a insistir en la importancia del paso dado por España, aunque no solo basta con este gesto de la comunidad internacional. “Sería sumamente importante la implementación de los dos estados”, ha añadido al respecto, una “solución” diplomática para la que ha interpelado al resto de la Unión Europea y los Estados Unidos. “Hace falta voluntad”, ha insistido, y todo ello partiendo del citado cese de las acciones militares tanto en Gaza como en Cisjordania.
“Están muriendo de hambre y esto no es producto de una sequía o alguna catástrofe natural. Es producto de una política diseñada por parte de Israel, que utiliza el hambre como arma de guerra contra gente desarmada”, ha sentenciado.