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Aragón

El cierre del tren de Teruel pone un servicio alternativo de autobús que funcionará durante nueve meses

Las obras de electrificación del trayecto obligan a cambiar los horarios y se alarga la duración del viaje

La imagen de un tren en Teruel no se producirá durante los próximos nueve meses por obras en la línea. / Aragón Tv
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Los primeros autobuses que sustituyen el trayecto en tren de la ruta Zaragoza, Teruel y Valencia ya han llegado a la capital aragonesa. Estos viajes, que han comenzado este lunes, se van a extender hasta noviembre, cuando está previsto que concluyan los trabajos de electrificación de la vía. 

En total se ven afectados 315 kilómetros de trazado y 4.500 servicios, sustituidos por el autobús, con enlaces en microbús entre los pueblos más alejados de la A-23. 

Es la alternativa que tienen localidades como Navarrete y Villarreal de Huerva. En otras, como Encinacorba, un taxi recoge a los viajeros y los lleva a Cariñena, donde continúan el viaje en autobús. En total, 25 de las localidades cambian la parada original del tren y a su llegada a Zaragoza se suprimen todos los apeaderos intermedios hasta la llegada definitiva a Delicias.

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"Pedimos que se informen de los nuevos horarios porque hay variaciones. Se ha dispuesto la información en ayuntamientos y demás organismos, pero deben tener en cuenta que los horarios cambian sustancialmente", ha recordado el jefe de Cercanías y Media Distancia en Aragón, Rafael Lázaro.

Esa modificación de los horarios afecta principalmente a la duración del servicio. Las obras ralentizan el viaje entre Zaragoza y Teruel en 40 minutos, y algo más de una hora y media si el viaje es hasta Valencia.

Así, a las 6:10 de la mañana de este lunes se subían a un autobús los primeros siete viajeros en Teruel, media hora antes de lo habitual. Además, han llegado a Delicias 24 minutos más tarde que de costumbre.

Las obras de electrificación de la línea incluyen, además, el aumento del gálibo de los túneles y los pasos superiores. Son parte de la inversión de unos 500 millones de euros para mejorar el tramo de vía entre Zaragoza y Sagunto, que forma parte del corredor entre el Cantábrico y el Mediterráneo. Todo debería estar terminado para el próximo 17 de noviembre.

Las mercancías también afectadas

El corte de la línea afecta también a las empresas que transportan su mercancía por esta vía. La ruta alternativa es por Cataluña, que supone una mayor distancia y mayores costes de transporte. Algo que, según la Asociación de Empresas Ferroviarias Privadas, pueden incrementarse hasta el 30%.

Por ejemplo, el 60% de los coches que se fabrican en Figueruelas se distribuyen por tren. Para los que bajaban hasta Valencia, la empresa busca vías alternativas por los puertos catalanes o por carretera. Lo mismo ocurre con otras mercancías que salen o llegan a Aragón, como textiles o productos agroalimentarios.

La futura línea permitirá circular a trenes más grandes, con más capacidad de carga. Ponen como ejemplo que serán capaces de llevar 40 coches más por tren desde las plantas de automóviles a los puertos del Mediterráneo.

Por su parte, Adif asegura que tras las obras se podrá aumentar el tráfico de mercancías, lo que supondrá un incremento que irá de los 33 trenes semanales a cien.

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