
El gusto por el buen comer, beber y vivir son tres de los motivos que, en 1996, consiguieron poner de acuerdo a una treintena de socios para fundar la sociedad gastronómica Los Sitios, ubicada en Zaragoza. Como la suya, hay repartidas por Aragón un total de 276 asociaciones que celebran el placer culinario.
La mayoría de ellas están ubicadas en la provincia de Zaragoza, 188, seguidas por las situadas en Teruel, que alberga 59. A la cola se encuentra la provincia de Huesca, que solo cuenta con 29. La primera de todas las que aparecen en el registro general del Gobierno autonómico, la Asociación Sociedad Gastronómica Aragonesa, fue fundada en 1969, mientras que las incorporaciones más recientes, este mismo 2024, han sido las de Gastronómica de Fraella, en Grañén; Os Grullos, en Valpalmas; Peña El Chandrío de Ambel, en la localidad homónima; y El Caos que Faltaba en Segura de los Baños.
Hace casi tres décadas, los fundadores de Los Sitios reprodujeron en Zaragoza el modelo navarro de la popular sociedad Gazteluleku, ubicada en Pamplona. "Nos ayudaron a preparar los estatutos y entonces decidimos que, como máximo, seríamos 60 socios, nuestro número actual", explica Juan Calvillo, presidente de la asociación. Situada en el casco viejo de la ciudad, la sede de esta agrupación se ubica en una antigua bodega aragonesa del siglo XVII.
"Hacemos actividades entre nosotros, como charlas, presentaciones de libros o actuaciones musicales y, además, los socios pueden disponer del local por su cuenta", explica Calvillo sobre el funcionamiento de Los Sitios, donde también acogen cursos de cocina para mejorar las habilidades culinarias de los miembros. Ellos, repartidos en grupos, son quienes se encargan mensualmente de preparar una comida o cena para el resto de sus compañeros. Menestra, marmitako o asados, tanto de carne como de pescado, suelen ser los platos integrantes de los menús.
Para hacer frente a los costes de la asociación, los miembros pagan trimestralmente una cuota que cubre los gastos de mantenimiento y con la que, entre otras cuestiones, sostienen una cuidada selección de vinos. "Tenemos una 'bodeguilla' que está bastante bien, conseguimos precios interesantes", comenta el presidente de Los Sitios.
Aparte de su propósito lúdico, desde la agrupación también quieren contribuir a la mejora social. "Una vez al año, coincidiendo con las Fiestas del Pilar, hacemos una comida en la Hermandad del Refugio tanto para sus miembros como para quienes acuden allí ese día", indica.
Tras casi 30 años de recorrido, ahora afrontan el relevo generacional de sus integrantes mientras esperan la incorporación de más mujeres en el futuro, ya que, actualmente, solo cuentan con una socia entre sus miembros. "Los más mayores se están apartando y está entrando gente joven con ganas y nuevas ideas. La media de edad ha bajado unos diez años", señala Calvillo.
Unión de pasiones
Además de la pasión por la comida, muchas de estas asociaciones también se mueven por otras inquietudes. En Aragonae, por ejemplo, sus miembros comparten el gusto por los juegos de cartas. "Somos jugadores de mus la mayoría. Antes íbamos a comer por ahí y teníamos que buscar un establecimiento que nos resultara cómodo para poder echar una partida después, algo que no era fácil. Uno de nuestros socios tenía un local, y ese fue el comienzo de todo", relata Miguel Ángel González, integrante de Aragonae, ubicada en Zaragoza.
Desde entonces, 25 familias forman esta agrupación, en la que también disfrutan de tardes de boleros y otro tipo de actuaciones musicales, trofeos de futbolín o quedadas cinéfilas. En cuanto a la gastronomía, González comenta que todos los martes uno de los socios se encarga de cocinar para el resto de sus compañeros. "La asociación la usamos y la disfrutamos", subraya.
