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Aragón

De la Constitución al temario propio: ¿quién elige las preguntas en una oposición?

La dificultad de algunas pruebas ha desembocado en procesos desiertos o en menos aprobados que plazas convocadas. Los opositores piden más claridad en los temarios y previsión en las fechas

Opositores en un examen celebrado en 2023. / Europa Press
Opositores en un examen celebrado en 2023. / Europa Press

Conseguir una plaza como funcionario es el objetivo de muchos ciudadanos que buscan seguridad y estabilidad laboral. Lograr uno de esos puestos requiere de tiempo, preparación y templanza para hacer frente a los nervios y a la espera entre convocatorias. Pero ese esfuerzo no siempre acaba en recompensa, como bien saben los candidatos a las últimas oposiciones a Policía Local en Zaragoza, que el pasado abril vieron como solo 49 aspirantes superaban la prueba teórica de entre el medio millar que se presentaron.  

A estas situaciones se suma la poca periodicidad de las convocatorias y los cambios en los temarios. Por todo ello, este viernes se celebra el Día del Opositor -impulsado por OpositaTest- que busca dotar de mayor seguridad a los ciudadanos que se preparan para trabajar en la administración pública. 

"Muchas veces, la previsión de plazas y de fechas no existe. Prepararse para algo que no sabes cuándo va a suceder puede ser frustrante y mucha gente se quema en el proceso", explica Miguel Arbizu, preparador en la academia Oposiciones Actur, en Zaragoza.

Los temarios y las preguntas son las piezas claves de una buena preparación, pero estas varían de una prueba a otra y dependen del territorio y la institución. "A nivel autonómico existe el Instituto Aragonés de Administración Pública, que tiene su homónimo a nivel nacional. Estos organismos son los que eligen los temarios y las preguntas de las pruebas, así como las bases que las regulan", señala Arbizu. En el caso de los Ayuntamientos, el alcalde o alcaldesa elige el temario: "Suelen copiar el de procesos similares de otras ciudades".

Preguntas difíciles y ningún aprobado

Pero, ¿qué pasa si las preguntas son muy difíciles y casi nadie aprueba? "Puede llevarse ante la justicia, pero un juez nunca va a poder anular una prueba por su dificultad. Solo puede hacerlo si no se ajusta al temario establecido o a las bases de la prueba", matiza el preparador y añade: "En caso de que un examen quede desierto y nadie lo apruebe, normalmente, se vuelve a convocar". Como sucedió en abril en la oposición a Técnico Informático para la Universidad de Zaragoza, donde ningún candidato logró superar el test teórico. 

La experiencia le ha enseñado a Miguel Arbizu que la paciencia es una de las cualidades fundamentales que debe tener un opositor: "Hay veces que te retrasan las fechas o te las eliminan de repente y no es fácil gestionar esa situación". Para que eso no suceda, en las academias trabajan día a día enseñando y acompañando a los opositores en ese camino de luces y sombras. En 2023, por ejemplo, se convocaron procesos pendientes desde la pandemia o incluso antes: "Hay gente que opta por presentarse a otros cargos similares en otras instituciones para no esperar tanto". 

Este sábado, por ejemplo, 63 plazas de Auxiliar Administrativo municipal estarán en juego en Zaragoza. Ese día es el marcado en el calendario por los aspirantes, pero previamente hay mucho trabajo que hacer. "Nosotros establecemos un año y medio de preparación para llegar con garantías a las pruebas". En su caso, ese esfuerzo da sus frutos, ya que en la última convocatoria del Ayuntamiento de Zaragoza sus alumnos consiguieron el 70% de las plazas.

Antes de esos 18 meses, los preparadores tienen trabajo. Deben actualizar el material de estudio y las clases. "Los temas no varían tanto, pero las leyes sí. Cualquier modificación, por pequeña que sea, en la Constitución o en una determinada norma, supone una adaptación para nosotros", afirma el zaragozano. 

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