
Aragón registró a lo largo de 2025 la presencia de, al menos, ocho ejemplares de oso pardo en el Pirineo y contabilizó un total de ocho ataques al ganado, con 13 ovejas muertas, en la zona del Parque Natural de los Valles Occidentales, un 75 % menos que en 2024.
Según informa el Ejecutivo autonómico, los responsables del Grupo de Seguimiento Transfronterizo del Oso en el Pirineo, junto a los cinco profesionales que conforman las dos Patrullas Oso constituidas por la administración autonómica, registraron el pasado año hasta un total de 183 indicios de la presencia de ejemplares de esta especie.
En la vertiente oriental del Pirineo, concretamente en los Valles Occidentales, se ha constatado la presencia de la hembra adulta Claverina, así como de los machos subadultos de cuatro años Larry y Beroi, y del macho subadulto de dos años, Rey. También se ha detectado un osezno macho e hijo de Claverina(se abre en una nueva ventana), además de un ejemplar indeterminado.
En el Pirineo Oriental, en las comarcas de Ribagorza y Sobrarbe, se ha confirmado la presencia del macho adulto Cannellito, junto a otro oso indeterminado.
Osos en la cordillera pirenaica
En el conjunto de la cordillera pirenaica, según la información recopilada por el Grupo de Seguimiento Transfronterizo sobre la población de osos en el Pirineo, la estimación poblacional para 2025 se sitúa en 130 osos, con un intervalo de confianza del 95 %, entre 109 y 143 ejemplares.
Mediante análisis genético se han identificado 108 individuos diferentes, con una tasa de crecimiento poblacional que alcanza el 11,6 %.
Además, durante el año se han detectado seis camadas con un total de ocho oseznos, una cifra inferior a la registrada en 2024 y 2023, cuando se contabilizaron 14 y 12 camadas, respectivamente.
Distribución de ejemplares de oso en Aragón
Para garantizar la compatibilidad entre la conservación de la biodiversidad, la presencia del oso pardo y el mantenimiento de las actividades tradicionales, el Gobierno de Aragón ha desplegado diversas medidas, recuerdan desde el Ejecutivo.
Así, en septiembre de 2024 se constituyó la Mesa del Oso, un órgano de trabajo destinado a acordar actuaciones entre administraciones, ganaderos, cazadores y agentes locales, con el objetivo de preservar esta especie catalogada en peligro de extinción y asegurar la coexistencia con las comunidades rurales.
Entre las actuaciones desarrolladas destacan trabajos de prevención en los Valles Occidentales, único territorio donde se registran ataques, reparación de pistas y casetas, instalación de un doble vallado de protección en el puerto de Segarra, en Ansó, construcción de una nueva pista en Calveira y traslado en helicóptero de una caseta de vigilancia en este mismo puerto, a lo que se suma la contratación de dos pastores para la custodia de los rebaños en el valle de Hecho.
El Gobierno de Aragón dispone, además, de dos Patrullas Oso integradas por cinco profesionales (tres en el Pirineo Occidental y dos en el Oriental) que se encargan del seguimiento poblacional, la vigilancia frente al furtivismo, el peritaje de daños y la atención a los ganaderos.
En 2024 se confirmaron 33 ataques, todos en los Valles Occidentales, con 46 reses muertas, cifra que se redujo sensiblemente en el año 2025, tras la aplicación de las medidas de salvaguarda del ganado.
