Campamentos para adultos, vacaciones en la naturaleza para desconectar solo o en familia
En Aragón hay una decena de ofertas más allá de las colonias y acampadas para niños. El verano es la época en la que se realizan estas actividades, que ayudan a conocer gente nueva, disfrutar de la naturaleza y desconectar de la rutina

Tanto para pequeños como para mayores, el verano es la estación que recoge muchos de los mejores momentos del año y parte de ellos tienen lugar en los campamentos. Sí, también los de los adultos, porque irse de convivencias no es solo cosa de niños. En Aragón existen, al menos, una decena de opciones para mayores y familias.
Una de ellas tiene lugar hasta este domingo en Albarracín. Se trata de Embosqadas, un proyecto que lleva diez años organizando campamentos para adultos y familias en la naturaleza. En sus convivencias, que duran siete días, se pagan unos 300 euros e incluyen alojamiento, pensión completa y una larga lista de actividades, juegos y talleres. "Hacemos cursos de escritura, cocina, etc. Esta semana hemos hecho una actividad con caballos y sobre todo mucho juego. A los adultos se nos olvida que nos gusta jugar", asegura Eva Sastrón, una de las organizadoras.
La idea es conectar con la naturaleza, dejando atrás el trabajo, el estrés y la ciudad, además de probar experiencias nuevas y conocer gente. "Para ayudar a la desidentificación, procuramos no hablar del trabajo ni saber a qué se dedica cada uno, para evitar clasificar y prejuzgar. Además, proponemos que cada uno se presente con un nombre diferente al suyo real para terminar la desidentificación".
"Buscaba conocer gente, disfrutar del entorno natural, y sobre todo pasármelo bien". Son palabras de María Berrós, que ha participado en varios de estos viajes. "Es una experiencia increíble. Lo que más me gusta es la desconexión y el ambiente que se genera en el grupo. Con el juego y con las dinámicas se crean unas relaciones y conexiones muy chulas que pueden perdurar en el tiempo. Se generan unos grupos estupendos", asegura esta zaragozana que ya de pequeña y adolescente disfrutaba de colonias en verano.
"La mayor parte de los asistentes vienen solos. La primera vez que fui, en 2017, lo hice sola, pero después me he apuntado con otras personas que he ido conociendo en anteriores campamentos", asegura Berrós. De hecho, la organizadora de Embosqadas confirma que la mayoría de personas van de forma individual, aunque también parejas y amigos.
"Suelen venir a partir de los 20 años hasta 60 y tantos. No estamos acostumbrados a pasar el ocio con gente de otras edades y, a pesar de que los rangos son muy grandes, tienen mas en común de lo que les puede parecer. Los grupos siempre funcionan muy bien y les enriquece la experiencia", asegura la organizadora.

Foto: Encantaria
Otro de estos campamentos es el que propone la organización Encantaria, que este año en Hecho (Huesca). Desde que comenzaron en 2012, más de 2.500 personas han disfrutado de sus colonias a lo largo de cinco valles del Pirineo, con la aventura como protagonista.
Destinado a familias, ofrece actividades como descenso de barrancos, rafting, canoas, BTT, senderismo o vías ferratas. "Para los más pequeños de la casa, de menos de seis años, podemos realizar actividades alternativas como un paseo a caballo para sustituir aquellas actividades que no podamos realizar con ellos", explican desde la organización.
El objetivo es que todos los miembros de la familia disfruten, pasen tiempo de calidad juntos y se relacionen con otras personas. Los hay de diferentes tipos, algunos están enfocados a la aventura, como el de Encantaria, pero también los hay de música y baile, o incluso que tienen lugar en Oropesa del Mar y ofrecen actividades acuáticas. "Te parece que solo es para niños, pero cuando lo pruebas ves que todavía te gusta y cuando te quitas la vergüenza te lo pasas muy bien", afirma Pablo Abadías, un joven oscense de 29 años que participó en uno de ellos en 2022 junto a unos amigos, por recomendación de otros.

