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Aragón

La aragonesa que ha hecho historia en el kárate español luchando contra la violencia de género

Carmen García se ha convertido en la primera mujer española que logra el cinturón negro 8º Dan por vía examen, utilizando este arte marcial para defenderse de agresiones sexuales en el domicilio

Carmen García se convierte en la karateka que ostenta el grado más alto de Aragón. / Javier Cebollada
Carmen García se convierte en la karateka que ostenta el grado más alto de Aragón. / Javier Cebollada

Carmen García, de 54 años, acaba de hacer historia en el kárate español convirtiéndose en la primera mujer que logra el cinturón negro 8° Dan por vía examen. Además, lo ha hecho utilizando este arte marcial como forma de defensa contra la violencia de género en el interior del domicilio.

El rango Dan es un sistema de clasificación en niveles de origen japonés. Hasta el momento, solamente seis mujeres españolas poseen el 8º, pero García es la primera que lo supera con un examen, ya que el resto lo han conseguido por sus méritos personales solicitándolo a la Federación. Además, es la karateka que ostenta el grado más alto de Aragón. Si quisiera obtener el 9º Dan, tendría que esperar nueve años para poder presentarse a la correspondiente prueba. 

"Desde el 5º Dan los he hecho sobre defensa femenina. Ricardo Cedillo, amigo y compañero de la Selección Nacional en su día, me convenció para examinarme con él al 8º. De las cinco personas que componían el tribunal, se necesitaba la aprobación de cuatro. Y así fue para los dos", explica orgullosa la karateka.

Carmen García (a la izquierda) formó parte de la Selección Nacional de Kárate de 1990 a 1998. Esta foto es de 1994, cuando se proclamaron Campeonas del Mundo en Malasia. / Carmen García
Carmen García (a la izquierda) formó parte de la Selección Nacional de Kárate de 1990 a 1998. Esta foto es de 1994, cuando se proclamaron Campeonas del Mundo en Malasia. / Carmen García

Carmen García (a la izquierda) formó parte de la Selección Nacional de Kárate de 1990 a 1998. Esta foto es de 1994, cuando se proclamaron Campeonas del Mundo en Malasia. / Carmen García

Este examen lo dividió en fases, en concreto, en las diversas escalas de agresiones sexuales -de menor a mayor intensidad- que una mujer se puede encontrar en el interior del domicilio. Así, mediante técnicas y movimientos de kárate, la zaragozana mostraba cómo defenderse ante ellas. "Quise hacerlo dentro porque en el exterior puedes tener alguna ayuda. En casa, tú sola, ninguna", matiza García.

La prueba, realizada en Madrid y para la que contó con la ayuda de tres compañeros, comenzó con una breve explicación sobre la violencia de género y sobre por qué estaba basando su examen en ella. A continuación, expuso las posibles escenas de agresión sexual y sus respectivas reacciones. En total, su actuación duró 16 minutos.

"La primera situación es esa en la que el agresor no está violento, pero es agresivo. Aquí, la prioridad es zafarse, ganar tiempo e ir hacia la puerta", explica esta profesional. En una segunda fase, el agresor está "agresivo" y, por lo tanto, debe haber "respuesta fuerte". La tercer y última es aquella en la que está "muy violento y te quiere matar". "Ahí utiliza cuchillos y la prioridad es desarmarlo y escapar", detalla García.

Finalmente, la zaragozana expuso toda la secuencia seguida: "Esquivé, me quería golpear y me defendí, me tiró al suelo, cogió el cuchillo, lo anticipé con una patada frontal, se dobló y cayó al suelo, le quité el cuchillo y me fui hacia la puerta", enumera.

Foto de los aspirantes al '8º Dan', entre ellos Carmen García, el tribunal examinador y Ángel Luis Giménez, presidente de la Federación Madrileña de Luchas Asociadas (arriba a la derecha). / Carmen García
Foto de los aspirantes al '8º Dan', entre ellos Carmen García, el tribunal examinador y Ángel Luis Giménez, presidente de la Federación Madrileña de Luchas Asociadas (arriba a la derecha). / Carmen García

Foto de los aspirantes al '8º Dan', entre ellos Carmen García, el tribunal examinador y Antonio Torres Serrano, presidente de la Federación Madrileña de Kárate. / Carmen García

"No todo es fuerza, hay que sacarse el máximo partido"

Carmen García lleva más de 10 años colaborando con la Federación Aragonesa de Luchas Olímpicas y Disciplinas Asociadas impartiendo a mujeres cursos de autodefensa contra agresiones sexuales. "Se plantean situaciones de agresión y enseño a tener recursos para sobrevivir a ellas", explica.

Esta profesora asegura que muchas mujeres se sienten "inseguras" o dudan de su capacidad por no estar en perfectas condiciones físicas. "No todo es fuerza, hay que sacarse el máximo partido. Hay muchos recursos, desde arañar hasta simplemente hacer algo para ganar espacio y tiempo. Aquí damos herramientas, mecanismos, lo cual ya da más seguridad y confianza", explica.

Otro de los aspectos que se enseñan en estas clases son acciones preventivas como evitar subir en ascensor con desconocidos, hacer fotos a vehículos al sentirse perseguidas o instalarse la aplicación 'Alertcops', desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.

"Es un honor tener a alguien del nivel de una octava Dan ayudándonos. No solo tiene una titulación importante y una amplia experiencia, sino también una gran calidad humana", expresa orgulloso José Manuel Gil, presidente de la Federación de Lucha y agente de la Policía Nacional experto en protección de víctimas de violencia de género.

Carmen García colabora con la Federación Aragonesa de Luchas Olímpicas y D.A. desde hace más de 10 años. / Carmen García
Carmen García colabora con la Federación Aragonesa de Luchas Olímpicas y D.A. desde hace más de 10 años. / Carmen García

Carmen García colabora con la Federación Aragonesa de Luchas Olímpicas y D.A. desde hace más de 10 años. / Carmen García

Este policía, que forma parte de la UFAM (Unidades de Atención a la Familia y Mujer) de la Policía Nacional, explica que el perfil de las asistentes es heterogéneo, desde chicas jóvenes, de 13 años incluso, hasta muy mayores.  "A veces asisten chicas que han experimentado alguna situación de riesgo o incluso que han sido víctimas. Se les orienta y se les explica cómo podrían haber salido", añade.

Gil subraya la importancia del "refuerzo psicológico": "Aporta seguridad, confianza y tranquilidad. Que no vayan con miedo". Así, coincide con García en que no solo se trata de aprender técnicas de defensa, sino también "mecanismos de reflexión". "Si siento que alguien me sigue, miro en espejos o escaparates para ver si es así, intento entrar a algún bar, si veo una patrulla de policía me acerco a preguntar...", enumera.

Las clases suelen impartirse en las piscinas de la Ciudad Jardín de Zaragoza y tienen un coste de 10 euros. Se realizan una vez al mes y la inscripción debe realizarse desde la página de la federación.

Este agente matiza que, aunque son clases enfocadas para mujeres, también han recibido interés por parte de hombres, sobre todo de padres que quieren proteger a sus hijos .Otros ejemplos que aporta es el de personal sanitario que quiere saber defenderse ante agresiones de pacientes o el de personas del entorno escolar que tienen miedo de sufrir agresiones por parte de alumnos o padres.

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