
Los diferentes equipos del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (Greim) de la Guardia Civil de Huesca realizaron hasta cinco recates entre el último y el primer día del año. El primer aviso llegó el 31 a las 12.50 horas, alertando que un senderista zaragozano de 42 años sufría de un fuerte dolor en el gemelo tras sufrir una caída en Llanos del Hospital (Benasque). Una vez activado el Greim Benasque, lo localizaron y los evacuaron en helicóptero para ser tratado en el Hospital de Barbastro.
La segunda señal de emergencia tardó poco más de dos horas en recibirse. En este caso, un senderista de Burgos sufrió una pérdida de conocimiento mientras recorría el Bosque de la Mosquera (Benasque). También el Greim de Benasque lo evacuó a la helisuperficie de Benasque para ser trasladado al Hospital de Barbastro.
Al día siguiente, el 1 de enero, el primer aviso fue recibido a las 14.45 horas donde se comunicaba que un senderista oscense de 38 años se había extraviado junto a su perro en las inmediaciones del Pico Picón en San Julián de Banzo. Se activó Greim Huesca que lo localizó ileso y rescatado a la helisuperficie de Huesca. Prácticamente a la vez, se informó de que un senderista valenciano de 50 años tropezó en las inmediaciones del Pico Pacino (Sallent de Gállego) produciéndose una posible fractura tibia y peroné. Se activó Greim Panticosa y lo evacuaron en ambulancia al Hospital San Jorge.
Un vecino de Madrid dio la última alerta del día transmitiendo que había sufrido una caída tras realizar parapente en el Pico Albarún (Jaca). Se activó el Greim Jaca y una vez localizado fue evacuado en vehículo oficial hasta la localidad de Ipas, para trasladarse por sus propios medios al Hospital más cercano.
