Buñuel: el aragonés que llevó el surrealismo a un cine innovador y sin límites en busca de la libertad
Este 22 de febrero se cumple una cifra redonda para el cineasta calandino más universal. Luis Buñuel nació este mismo día de 1900, una fecha que sirve para recordar a un director de cine que cambió la manera de mirar y de contar a través de la cámara

Calanda celebra este sábado el 125 aniversario del nacimiento de uno de sus hijos más destacados en muchos sentidos, Luis Buñuel, cineasta irrepetible que reflejó la esencia de esta localidad turolense en toda su obra. Una fecha que coincide, además, con el 25 aniversario de la puesta en marcha del centro dedicado al cineasta, en el que se ha inaugurado una exposición de artistas mexicanos, su otra gran patria. Además, la viuda de Emilio Gastón, gran admirador del calandino, ha regalado una escultura de recuerdo al cineasta, el 'Gallo de Buñuel'.
"Estamos muy satisfechos de que un día naciera un tal don Luis Buñuel en Calanda y lo que tenemos que hacer, sobre todo, es seguir difundiendo el importante legado que nos dejó", resumía el alcalde del muncipio, José Alberto Herrero.
Un siglo y cuarto después de su nacimiento, el calandino sigue siendo fuente inagotable de investigación para los amantes del cine. Su personalidad no dejó indiferente a nadie. Su carácter iconoclasta, terco e irreverente, unido a su despertar intelectual y la influencia de una época de un brillante periodo de creación artística, le llevaron a abrir el cine a un camino surrealista, hasta entonces inexistente en el séptimo arte. Su cine fue el precursor de una nueva forma de entender y de explorar las pasiones humanas, en el que no puso límites.
La biografía de Luis Buñuel no podría entenderse sin Calanda. Así lo ha explicado la profesora de la Historia del Cine en la Universidad de Zaragoza, Amparo Martínez. Ella fue quien descubrió las 200 fotografías que el prestigioso y reconocido fotógrafo Ramón Massats guardaba sin positivar en su casas.

Amparo Martínez en la exposición con fotografías de Buñuel./ Aragón TV
En las imágenes se ve a Buñuel concentrado y reflexivo cuando robaba una de sus grandes obras: 'Viridiana'. Entonces tenía 61 años. Esta película le permitió volver a España, pero no terminó siendo lo que se esperaba de ella. Su país, todavía en la dictadura de Franco, no estaba preparado para una historia así: "En primer lugar, fue un fiasco para el régimen franquista que pensaba que iba a lavar su cara, pero le estalló como una bomba en las manos el escándalo. Y para el propio Buñuel, fue una decepción, porque volvía a España y se encontraba con que habían cambiado algunas cosas, pero no todo", ha subrayado Martínez.
'Viridiana' no pasó el rodillo de la censura. Irónicamente, es, hasta ahora, la única película española que ha ganado la Palma de Oro en Cannes. Pero no fue el único galardón para un director de cine que fue admirado en todo el mundo. De su etapa francesa, 'Belle de jour', le valió el León de Oro en Venecia y 'El discreto encanto de la burguesía', el Oscar.
Todas sus películas son las obras de un director que nunca buscó agradar, como atestigua su estudiosa. "Lo que se planteaba era provocar visualmente, incluso generando inquietud para hacer pensar al espectador", ha afirmado Amparo Martínez.
En total, 32 películas componen su filmografía, hilvanadas todas por la reivindicación de la libertad interior: "Primero es la libertad del creador que hace 'Un perro andaluz' y, con el paso de los años, es la libertad del autor que dice que la imaginación es libre, pero es el hombre quien no lo es".
Luis Buñuel aprendió que la libertad es algo perseguible, pero difícilmente alcanzable. Siempre le interesaron las pulsiones humanas, el deseo o el instinto, precisamente, las razones que hacen del ser humano el mayor de los misterios.

