
Era la primera vez que asistía a una competición internacional y ya ha dejado el pabellón bien alto. Búbal, un perro de agua de cuatro años, acaba de quedar subcampeón en el mundial de 'agility', en el que representaba a España junto a su dueña, la zaragozana Pilar Collado.
Más de 800 perros de todos los puntos del planeta -procedentes de Australia, Canadá o Corea del Sur, entre otros países-, se dieron cita el pasado mayo en la localidad neerlandesa de Ermelo, sede del World Agility Open (WAO). Búbal formaba parte de la delegación española, compuesta por otros 34 canes. “Para acceder al mundial hay que realizar unas pruebas selectivas, que pasan los que mejor nota obtienen”, explica Collado.

El equipo formado por Búbal y Pilar Collado, tras la competición. / P. C.
Ya en Ermelo, Búbal participó en la prueba de ‘Games’, una de las tres modalidades deportivas a las que pueden presentarse los perros, además de ‘Pentathlon’ y ‘Duatlon’, y consiguió hacerse con el segundo puesto de su categoría, detrás de los representantes de la República Checa y por delante del equipo procedente de Francia. “Qué voy a decir. Se ha portado como un campeón”, resalta su dueña, la otra mitad del equipo ganador.
Además de con Búbal, Collado también compitió en la prueba de ‘Pentathlon’ con Poopy, otro de sus siete canes, aunque en esta ocasión no pudieron subirse al podio, algo que sí hicieron el año pasado, cuando consiguieron el tercer puesto. El joven aragonés Óscar García y su 'schnauzer' Luckie también se proclamaron campeones del mundo Junior 300.

Óscar García y su 'schnauzer' Luckie, campeones del mundo Junior 300. / P. C.
“Los perros pueden empezar a competir a partir de los 18 meses, aunque la mejor época para hacerlo suele rondar entre los cinco y los seis años, cuando el can ya ha madurado y ha cogido experiencia en el entrenamiento”, señala Collado, quien reconoce la importancia del entendimiento entre los dos miembros del equipo: “Hay que conseguir que haya ‘feeling’ con el guía”. “El trabajo es un 50/50”, afirma.
En cuanto a las cualidades que ha de tener un potencial ganador, Collado señala la predisposición y la actitud, y, sobre las razas más proclives, indica: “Depende de la altura de la cruz. El 85% de los que compiten en las categorías grandes son ‘border collie’. En las medianas destacan los perros de agua, los ‘shetland’ y los ‘cocker’. Estos dos últimos también son los más numerosos en las pruebas de los de tamaño pequeño”.
Collado, a sus 42 años, lleva más de tres lustros vinculada a este deporte. "Siempre me ha encantado el mundo del perro y por eso empecé, cuando tenía 26 años, con un 'border collie'", cuenta. Con el paso del tiempo, se ha profesionalizado, ha competido hasta en cinco ocasiones en la cita internacional y ha fundado un club propio, Indog, en María de Huerva (Zaragoza).
"Con los cachorros, el entrenamiento es prácticamente un trabajo diario. Hay que ir enseñándoles pequeñas habilidades fuera de la pista que luego les puedan servir dentro. Cuando son más mayores, realizamos sesiones entre tres y cuatro veces por semana. Deben ser cortas, de unos diez minutos, porque los perros se cansan", indica.
Collado también anima a quienes quieran iniciarse en esta práctica: "Cualquier perro y raza son válidos. Lo único que se necesitan son ganas de trabajar con el can, tener un poquito de tiempo y querer hacer deporte".




