Bolea celebra su Feria de la Cereza con una producción mermada por las lluvias y el granizo
La cita ha contado con unos 60 expositores, que estaban repartidos entre la plaza Mayor y la calle Castilla

En los campos de Bolea, en Huesca, los agricultores tendrían que haber estado recogiendo cerezas este domingo, pero la lluvia de las últimas horas lo ha impedido. Eso se ha notado en la celebración este domingo de una nueva edición Feria de la Cereza(se abre en una nueva ventana) de la localidad en la que, este año, han tenido menos cajas para vender. La cita ha contado con unos 60 expositores repartidos entre la plaza Mayor y la calle Castilla.
Primitivo Calvo, presidente de la Cooperativa de Cerezas de Bolea, había calculado traer a su puesto 300 kilos, pero solo tiene 70. A la lluvia se suma el pedrisco, que esta temporada podría haber reducido la cosecha un 40 %(se abre en una nueva ventana). "El granizo afectó especialmente a la cereza temprana. A la media y tardía esperemos que no, porque parece que pintan bastante bien", cuenta Calvo.
A pesar de las inclemencias, el público responde, porque la calidad sigue siendo excelente. "Queremos 17 cajas de cerezas para llevárnoslas a Barcelona", pedía uno de los asistentes a la feria.
Además, en esta ocasión, como novedad, se ha estrenado el servicio de guarda cerezas. Las cajas se han podido dejar en el Ayuntamiento para que los visitantes pudieran seguir paseando por las calles de Bolea.