
El incremento en un 29% del número de robos con violencia en Aragón en lo que va de año tiene un protagonista: el teléfono móvil. Sin embargo, ese aumento no supone que se estén robando más terminales, sino que está relacionado sobre todo con un cambio en la metodología que utilizan los ladrones.
"Por ejemplo, la sustracción de teléfonos móviles, que el año pasado estaba tipificada, en la mayoría de los casos, como hurto, porque no había violencia, aunque se robaban la misma cantidad de teléfonos. Pero este año ha cambiado la forma de actuar por parte del delincuente, ya no es un especialista y lo que hace es utilizar la violencia", explica Cristian Aventín, portavoz de la Policía Nacional.
Es decir, se ha pasado de meter la mano en el bolso o bolsillo de la víctima a agredirla para quitarle el teléfono. Desde la policía avisan: la diferencia entre un hurto y un robo puede suponer pasar una temporada en la cárcel. "Uno está tipificado como un delito leve y tener una multa, y el otro es un delito, que conlleva años de prisión. Y ahora, están ingresando en prisión, porque la gente está concienciada de que es una problemática que nos preocupa a nosotros y a la sociedad, y también a la Fiscalía", apunta Aventín. "Entonces, este año en concreto se están dando muchos ingresos en prisión por teléfonos móviles", concluye.
De hecho, en lo que va de año, en Aragón, cinco personas han entrado en la cárcel por el robo con violencia de teléfonos móviles.
