Aumentan las restricciones por la falta de agua en distintos puntos de Aragón
La escasez de lluvias y el aumento de población durante los meses de verano en algunas localidades han provocado que los ayuntamientos tengan que poner en marcha medidas para asegurar el agua de boca

Varios municipios aragoneses están teniendo que tomar medidas en los últimos días para ahorrar agua, entre ellas, la prohibición de regar jardines o llenar piscinas. Estas restricciones están provocadas por la escasez de lluvias y el aumento de población en determinadas zonas durante los meses de verano.
El municipio de Aínsa ha prohibido regar huertos y jardines y reponer con agua potable las piscinas en la localidad y en sus 26 pedanías, en las que en esta época ven multiplicada por cinco su población.
Desde el consistorio, advierten que si no se reduce el consumo podría haber más restricciones en los próximos días. De momento, solo está permitido usar el agua para el consumo humano y animal.
Donde ya han tenido que cerrar los grifos ha sido en Formigal, con cortes durante la noche. Gracias a la instalación de una nueva bomba para llenar los depósitos, esta pedanía de Sallent de Gállego ha podido aumentar el volumen de agua en un 40% y recuperar el suministro nocturno.
"Hemos conseguido que ya no tenga que haber restricciones por la noche y sí que mantendremos las restricciones en cuanto al riesgo de jardines y parques para ver si llueve o cómo es la situación en los próximos días", ha explicado el alcalde de Sallent de Gállego, Jesús Gericó.
Unas medidas para ahorrar agua que se repiten en otros municipios oscenses, como Jaca, Benasque o Panticosa.
Los bomberos llevan agua a otras localidades
Mientras, los bomberos deben abastecer otros puntos de Aragón. En Ariza, en la Comarca Comunidad de Calatayud, rellenan varias veces al día el depósito de agua potable, donde caben 950.000 litros. En verano se consumen entre 650.000 y 700.000 litros diarios.
"Hicimos varias actuaciones, como cambiar 30 metros de tubería desde la captación hacia los depósitos, unas limpiezas de tramos, y eso nos permitió alargar el tiempo de autosuficiencia de agua por lo menos hasta mitad de julio. A partir de ahí, los acuíferos descendieron y los barrancos no bajan", explica su alcalde, José Carlos Tirado.
Pero esta no es la única localidad que se ha visto afectada por la falta de agua. "Nosotros lo vivimos en primera persona porque somos los que venimos a servir a los municipios, que cada vez son más municipios los que están durante más días del año sin agua potable suficiente para lo que sería normal", Eduardo Aznar, Bombero de la Comarca Comunidad de Calatayud.
En la provincia de Teruel, los bomberos de la Diputación también llevan agua a las pedanías de Calamocha de Libros y Nueros.
