
En los últimos meses, los robos de patinetes en la ciudad de Zaragoza se han incrementado con, al menos, uno al día. Son vehículos ligeros, fáciles de transportar y muchas veces sus usuarios no toman medidas de precaución. Lo principal para evitar robos es equiparlos con alarmas, candados o GPS para ponérselo difícil a los ladrones.
"En el momento en el que tenemos que perderlo de vista, lo ideal sería dejarlo bien asegurado o, incluso, meterlo al rellano de dónde tengamos que estar ese rato para intentar minimizar las posibilidad de que lo sustraigan", explica Cristian Aventín, portavoz de Policía Nacional.
Cualquiera de los sistemas de seguridad existentes hacen más difícil que se puedan llevar el botín y que los patinetes acaben en el mercado de segunda mano. "A la hora de comprar un vehículo de segunda mano, al margen de todas las averías que pueda tener y los problemas técnicos, siempre hay que pedir una factura. Si tiene el tique, se entiende que ese usuario lo ha comprado y lo está vendiendo", apunta Carlos San Rafael, técnico de la tienda de patinetes eléctricos E-Zero.
Desde principios de año es obligatorio contratar un seguro, registrar y matricular el patinete(se abre en una nueva ventana). Medidas pensadas para aportar también seguridad jurídica a unos usuarios, cuyo número no deja de crecer.
