
El primer grupo de la Ofrenda de Frutos es el Grupo Aragonés del Pilar ha partido a las 10:30 horas en punto de la plaza de Santa Engracia. En total, han marchado hasta la Basílica del Pilar 3.500 oferentes en lo que es un récord. Han sido 89 grupos y 10 distritos municipales que han permitido que 1.000 nuevas personas participen en el acto.
Abriendo paso si vicepresidente, Carmelo Langa, que mostraba sus "nervios" ante de la salida. "Llevamos cestas bien cargadas de frutos de la región, nada de productos tropicales. Además de bizcochos y magdalenas con los que contribuyen los que menos peso pueden llevar" ha señalado Langa.
Entre las participantes está la alcaldesa, Natalia Chueca, quien ha recordado que la de frutos es la "ofrenda más antigua, de la posguerra", y tiene su origen en atender una situación de necesidad. Antes de iniciar el recorrido ha pronosticado que el evento, poco a poco tendrá un "crecimiento progresivo".

La Casa de Andalucía ha vuelto a ser uno de los grupos más numerosos.
Junto a la primera edil ha salido Lola Sebastián, presidenta de la Federación de Casas Regionales de Aragón, quien ha pronosticado que al final de la ofrenda se habrán "conseguido reunir 10.000 kilogramos de comida". “Una cifra récord, que llevan recogiendo desde el pasado 1 de octubre”, ha recodado. Entre los productos de su cesta destacan las "berenjenas, lechugas, etc. Productos de Aragón, principalmente". Una de las cosas que más le gustan a Sebastián es que la vestimenta “no es tan dispar y se mantiene una esencia mayor de pureza en los trajes”.

Entre los más emocionados estaba Juan Pardo, presidente de la Casa Regional de Castilla La Mancha. "Un año más, que podamos traer los productos de nuestra tierra aquí es fantástico. Ya son 30 años", se ha alegrado. Además Pardo ha explicado que en esta edición los trajes que más se ven en su grupo son los de "Albacete y de Cuenca".
Y esperando a todos ellos, la Basílica del Pilar. El director del Secretariado de Medios de Comunicación del Arzobispado de Zaragoza, José Antonio Calvo, ha defendido la "caridad y solidaridad" que desprende esta ofrenda. Entre el anecdotario de lo que ocurre de puertas para adentro el que protagoniza una mujer cada año. "Viene con una tarta y con la instrucción de que es para los Infanticos", ha dicho.

Uno de los grupos ya en el interior de la Basílica.
Entre las normas que deben cumplir los municipios que participan es que la representación máxima debe ser de 30 personas. Paniza es uno de los pueblos que más tradición tiene en la Ofrenda de Frutos. Una de sus vecinas presume de la figura de origami que encabeza a la comitiva que representa a la Virgen del Pilar. "Venimos con ropa de campo, pañuelos y sombreros en algunos casos. Siempre ataviadas de época", ha señalado.
Sus vecinos de Longares llevan diez años viniendo el día 13 de octubre a Zaragoza con un carro "bien cargado". Lo preside la "torre mudéjar del pueblo" que es lo que más lo identifica. "Cuando entras en el Camarín de la Virgen y nombran a tu pueblo es una emoción indescriptible", reconoce.

Vecinos de Longares durante la Ofrenda de Frutos. / Aragón TV
Teruel ha sido una de las provincias con más representación. Vecinos de Oliete han vestido "indumentarias tradicionales del campo, que usaban para trabajar, aunque mezclada con otras de gala". "Es que vamos a ver a la Virgen" defendía uno de sus vecinos. En total, 370 oferentes entre mayores y niños.
Fuera de Aragón, primera vez para Valladolid. Antes de entrar en la basílica sensaciones únicas. "Muy emocionados y con los pelos como escarpias", señalaban. "No te puedes imaginar esto hasta que ves, es exagerado el calor de la gente, y no te lo esperas", relataba emocionado uno de sus integrantes.
Uno de los puntos alejados de la Península Ibérica que participa en la ofrenda es Melilla, a través de su casa en Zaragoza. Su presidente Manuel Trejo ha subrayado que su colectivo lleva saliendo desde que se constituyeron "hace diez años". Con un aroma permanente a hierbabuena, Trejo ha contado que su traje regional es relativamente moderno puesto que nació con las autonomías. "Se realizó un concurso en el que dio por ganador un vestido azul y blanco que representa el mar y la espuma de las olas", ha recordado su presidente.

La Casa de Melilla en Zaragoza a la entrada del Pilar. / Aragón Tv
De vuelta en Aragón, los vecinos de Mazaleón que ofrecen una imagen única. Las mujeres portan los Panistres típicos en la cabeza, que servían para transportar el pan. "Se trata de una prenda que se usa el día de la Fiesta Mayor. Es un alambre forrado de rafia al que se le da forma y se borda desde hace más de cien años", ha afirmado una de sus vecinas.
La ofrenda va de gentes, y también de productos específicos. Como la borraja tan típica de Aragón, y en concreto, "del valle del Ebro y la Huerta de Zaragoza". La característica principal es que "esta misma mañana "se han recogido los 250 kilos de verdura", gracias al trabajo de la Cofradía de la Borraja y Crespillo de Aragón.
Con denominación de origen es la cebolla de Fuentes de Ebro. Su presidente Daniel Molina ha presentado al que es un clásico de una mañana como la de hoy. "Se acaban nuestras fiestas patronales y empezamos a preparar los 700 kilos que se unirán en espiral con un hilo de pescar y que conformarán la imagen de la Virgen del Pilar", ha alardeado. Se une en la cita "tradición y orgullo" entre los que trabajan este producto en el campo, asegura.

Un manto de la Virgen hecho con cebollas de Fuentes de Ebro. / Aragón Tv
Los últimos en salir han sido los municipios neófitos. Entre ellos Sobradiel, que "pronto cerró el cupo de inscritos". Llevábamos muchos años intentando venir", ha narrado una de sus vecinas. En el carro de productos "magdalenas de cascabel, brócoli y pimientos". Para aligerar el paso, una vara de avellano".
Otra de las novedades ha sido la participación de los barrios y distritos de Zaragoza. Los de San José han tenido que recordar que "la mujeres debían taparse la cabeza al entrar a la iglesia y los hombres descubrírsela".
Cerrando la comitiva, Valdespartera. Mercedes ha sido la que ha tenido el honor de ser la oferente 3.500. "He podido disfrutar de la fiesta sin ser de una casa regional", ha reconocido. Sus uvas ha sido el último obsequio que ha recibido la Virgen del Pilar.






