Aragón registra la segunda mejor campaña de cereal de invierno desde que hay datos
La Comunidad ha recogido este año casi tres millones de toneladas, un 30 % más que en un ejercicio normal

Aragón vive una de las mejores cosechas de cereal de invierno de la última década. En total, la Comunidad ha recogido este año casi tres millones de toneladas, un 30 % más que en una campaña normal. El tiempo ha ayudado y eso ha provocado que la de este ejercicio sea la segunda mejor cosecha desde que hay registros.
La cosecha de trigo blando la han catalogado ya de récord, la mejor de los últimos 13 años. También se ha registrado una buena producción del trigo duro, que ha aumentado la superficie de cultivo por primera vez en cinco años.
Por otro lado, destaca el rendimiento de la cebada, un cereal de invierno que vive este año la tercera mejor cosecha en cuanto a toneladas de la última década. Por último están la avena y el centeno, con una superficie de cultivo ligeramente más alta.
Sobre los motivos del incremento en la producción, Antonio Naval, presidente de la sección Cereales de Cooperativas Agroalimentarias de Aragón (FACA), explica: "Hay mejoras varietales, evolución en las prácticas agrícolas, los fertilizantes influyen y la climatología nos ha ayudado, indudablemente". "La mayor parte de nuestra cosecha es de secano y, este año, han venido las lluvias de forma adecuada durante todo el desarrollo del cultivo", añadia.
A pesar de que España produce unos 25 millones de toneladas de cereal, no es suficiente para el consumo interno. Se importa grano, que compite con el local, a precios más bajos. "Competimos con multinacionales que nada tienen que ver con lo que es el arraigo de empresas en el territorio, que pagan sus impuestos aquí. Al final, el ciudadano se tiene que concienciar de qué es una empresa del territorio, dónde se pagan los impuestos y dónde se generan los trabajos", argumenta José Víctor Nogués, presidente de FACA.
Con la nueva campaña en el horizonte, los productores piden medidas que garanticen la rentabilidad del sector. "El precio del cereal está por los suelos y eso nos lleva a que el rendimiento final sea bastante bajo económicamente", indica el agricultor José Antonio Latorre.
