Aragón refuerza la vigilancia frente a la enfermedad de la lengua azul con la compra de dos millones de vacunas
La enfermedad, que afecta sobre todo a ovino y bovino, tiene focos activos en comunidades vecinas. Expertos califican la medida de preventiva y necesaria, aunque advierten de la dificultad de frenar su propagación

El Gobierno de Aragón va a reforzar la protección y vigilancia frente a la enfermedad de la lengua azul, con medidas especiales, sobre todo en ferias ganaderas. Esta patología, muy conocida entre los ganaderos de explotaciones extensivas, afecta principalmente al ganado ovino y bovino. Una de las actuaciones será la vacunación voluntaria, con el objetivo de evitar su propagación por la Comunidad.
El Ejecutivo aragonés realizará la compra de dos millones de dosis, una medida que Lluís Luján, catedrático en Sanidad Animal de la Universidad de Zaragoza, ha calificado de “suficiente”, aunque advierte de que “nunca se puede asegurar la contención de la propagación”. También recuerda que actualmente hay focos activos en comunidades vecinas como Navarra o incluso en la provincia de Soria. “Muy desgraciadamente nos acabará afectando. Aun así, la compra de vacunas es una medida correcta, preventiva y que puede ayudar a paliar la casi segura llegada de la enfermedad”, ha señalado Luján en una entrevista en el programa 'Buenos Días Aragón' de Aragón TV.
La Facultad de Veterinaria, a través del Instituto Agroalimentario de Aragón, ha liderado un estudio que demuestra que el uso de otras ayudas alternativas a las sales de aluminio, las más empleadas actualmente en la vacuna contra la lengua azul, resulta más eficaz y provoca menos reacciones inflamatorias severas, es decir, reduce los efectos secundarios. “Una investigación que nos ha llevado muchos años”, ha explicado Luján, miembro del equipo investigador, quien ha añadido que “el trabajo finalizó en julio y ahora trataremos de trasladarlo al campo para que esté disponible para los ganaderos”.
El catedrático recuerda que esta enfermedad “no afecta a las personas ni se transmite a los humanos. Sin embargo, en ovino y bovino puede provocar casos graves. Es una patología que, por sus características, limita las opciones de control y únicamente puede mitigarse mediante la vacunación”.
