Aragón prevé una cosecha de cereal de 2,83 millones de toneladas, un 20 % por encima de la media
La recolección ya ha comenzado en varias comarcas, aunque los agricultores alertan del aumento de costes y la incertidumbre sobre los precios

Aragón prevé una producción de 2,83 millones de toneladas de cereal en la presente campaña, según las estimaciones de Asaja. La cifra supone un descenso del 19 % respecto al año pasado, cuando se registró una cosecha histórica, aunque se sitúa un 20 % por encima de la media de los últimos años.
La recolección ya ha comenzado en el sur de Huesca, el este de Zaragoza y el norte de Teruel. Desde la Asociación Aragonesa de Jóvenes Agricultores destacan que, pese a no alcanzar los niveles excepcionales de la campaña anterior, la cosecha será positiva y estará por encima de la media habitual.
Sin embargo, el sector sigue mostrando preocupación por la rentabilidad de las explotaciones. Asaja señala que los elevados costes de producción, especialmente en fertilizantes y combustible, continúan reduciendo los márgenes de los agricultores, mientras que los precios del cereal se mantienen en niveles similares a los de hace dos décadas.
Los agricultores han comenzado a cosechar
En la localidad oscense de Albero Bajo, el agricultor Raúl Lairla ya ha iniciado la cosecha. Aunque espera una campaña favorable, subraya las dificultades económicas que afronta el sector. "Los fertilizantes han subido una barbaridad, también el gasoil y los precios son los mismos que hace 25 o 30 años, lo que hace que los ingresos no sean los mismos", ha explicado.
Lairla también ha advertido de los efectos de las altas temperaturas registradas durante el mes de mayo. "Los secanos están hechos, pero para el regadío veremos cómo acaban los trigos con las altas temperaturas de mayo. Para la segunda cosecha hay de todo y, además, la afrontamos con los precios altos sin saber cómo lo venderemos", ha señalado.
Este domingo también ha empezado la recolección en un campo de cebada de 28 hectáreas en Alcubierre. Su propietario, José Manuel Gavín, ha destacado que las lluvias registradas a mediados de mayo han contribuido a mejorar las expectativas de producción, pese a enfrentarse a una meteorología irregular. "En mayo es verdad que llovió y vino algo de tiempo más fresco y bueno, llevamos cosechando unos 3.500-4000 kilos hasta ahora", ha explicado.
Una campaña productiva, pero con incertidumbre
En este contexto, los agricultores afrontan una campaña que se presenta productiva en términos de rendimiento, aunque marcada por la presión de los costes y la incertidumbre sobre la evolución de los precios del mercado.
La guerra en Oriente Próximo está detrás del incremento del gasoléo y los fertilizantes, lo que podría influir en las segunda cosecha, como ha subrayado Fernando Luna, presidente de Asaja en Huesca: "Nuestro hándicap es el precio de nuestro producto, en el que no podemos hacer nada, no podemos influir en este mercado globalizado mundial, pero los costes de producción se van a llevar al traste todo el beneficio que podamos sacar. Por lo tanto, no va a haber muchos beneficios económicos en la rentabilidad del agricultor", ha apuntado.
