Aragón ensaya nuevas técnicas para mejorar la selección de vacas reproductoras
El proyecto RecríaINNOVA-2, con asesoramiento del CITA, estudia el peso, la genética y la ecografía de novillas para mejorar su selección como futuras madres

El grupo operativo RecríaINNOVA-2, coordinado por la Asociación Aragonesa de Criadores de la Raza Limusina (AARLIM), continúa desarrollando nuevas estrategias para mejorar la recría y selección de futuras reproductoras de vacuno de carne. El proyecto, según informa el Gobierno de Aragón en una nota de prensa, cuenta con el asesoramiento científico del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), a través de la investigadora Albina Sanz y la investigadora predoctoral Leire López de Armentia, del Departamento de Ciencia Animal.
Iniciado en 2024, el proyecto evalúa herramientas de manejo, alimentación y selección animal para mejorar la eficiencia de las explotaciones de vacas nodrizas y aumentar la rentabilidad del sector. Se desarrolla junto a la Sociedad Cooperativa Limitada Agropecuaria del Sobrarbe (SCLAS) y los ayuntamientos de Boltaña y Aínsa-Sobrarbe, dentro del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027.
A lo largo del proyecto se ha llevado a cabo la recría de dos lotes de novillas en las instalaciones del Centro de Transferencia Agroalimentaria (CTA) de Movera, en Zaragoza. Las novillas, de entre 10 y 13 meses de edad, se alimentan con tres kilos de concentrado diarios por animal y heno de festuca a voluntad. Durante su estancia en el CTA se registra la evolución de su peso, estado corporal, morfometría y apertura pelviana.

En colaboración con la empresa HUMECO se utilizan ecógrafos con software específico que permiten determinar el grado de marmoleo de la carne y la grasa subcutánea de las novillas, dos caracteres relevantes para sus futuras crías. También se realiza un estudio genético mediante el sistema IBOVAL para razas cárnicas, a partir de muestras de pelo.
El objetivo final, añade la nota, es que las novillas regresen preñadas a sus explotaciones de origen en Aragón, La Rioja y Castellón. Para ello, explica, se aplican protocolos de sincronización ovárica que combinan varios tratamientos, con el fin de inseminarlas en torno a los 20 meses de edad y que tengan su primer parto alrededor de los 30 meses.
