
Los últimos datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que en Aragón hay 6.129 residentes con nacionalidad china. Esta cifra supone alrededor de un 0,5% de la población de la Comunidad, hasta donde han traído su gastronomía, costumbres y tradiciones. Este miércoles celebran la llegada del año nuevo, el 4723, cuyo animal representativo es la serpiente. "Es la hermana pequeña del dragón milenario. Aquellos que nazcan en 2025 serán muy espabilados y 'astuticos'. Es el año de la producción, de la abundancia", explica Rafael de Miguel, codirector del Instituto Confucio de Zaragoza.
Desde su institución, por cuyas aulas ya han pasado más de 6.000 aragoneses, celebran "con absoluta felicidad" esta fecha. "Somos un centro de enseñanza de la lengua y de la cultura, pero también de entendimiento y comprensión global para hacer caer las barreras y prejuicios que existen sobre China", explica De Miguel.
En cuanto a la cada vez más estrecha relación entre la Comunidad y el gigante asiático, el codirector del Instituto Confucio ha señalado: "Las decisiones que toma China después de cinco milenios no son fruto de la casualidad. En primer lugar, buscan la confianza, y, después, las ventajas estratégicas. Quedan muy pocos países potentes de la zona euro donde pueda invertir y es un territorio fundamental para la nueva ruta de la seda".
Sobre las principales diferencias culturales, De Miguel resalta: "Nosotros tenemos otra mentalidad. Ellos anteponen el interés colectivo al individual. Son dos maneras de entender el mundo que pueden ser compatibles".
"Para nosotros, el año de la serpiente de madera simboliza mucha prosperidad", apunta la intérprete Mónica Huang, cuya familia se mudó a Zaragoza en 1989. "Me considero persona de segunda generación y, aun así, después de haber absorbido toda la cultura occidental, también mantengo las tradiciones de la china", indica.
En esta ocasión, la entrada del año nuevo coincide con el día de San Valero. "Celebraremos ambas cosas, siempre en familia, fundamental en la cultura china", cuenta Huang.
Paul Menet-Chao, patinador profesional afincado en la capital aragonesa, subraya que, 2025, es "un buen año para los negocios". "Es una fecha muy importante para salir a la calle, hacer una fiesta y comer mucho de nuestra comida", añade.
