
36 alumnos integran los dos Programas Experienciales de Empleo de Calatayud. Los primeros se implantaron en la localidad zaragozana hace 30 años y por ellos han pasado 550 alumnos. Se trata de una formación adaptada a las necesidades laborales del territorio. En Aragón, hay 53 iniciativas como esta repartidas en una treintena de municipios. Ahora, el objetivo es que sean más y, para ello, se va aumentar el presupuesto.
"En total se destinarán 24,6 millones de euros, que son seis más que los que se dedicó el año pasado. Estimamos un total de 70 proyectos y unos 1.000 alumnos. Por lo tanto, suponen un impacto fundamental en el territorio", ha señalado este viernes Claudia Pérez Forniés, consejera de Empleo, Ciencia y Universidades. La consejera, además, ha asegurado que este puede ser un instrumento para asentar población.
Tras quedarse sin trabajo, a sus 39 años, Silvia Sánchez decidió reinventarse. Llegó al taller de albañilería sin saber nada y, ahora, junto a sus compañeros, se forma al mismo tiempo que trabaja en proyectos municipales. "Estamos apañando un área para hacer un museo taurino. Estamos poniendo el pladur en las paredes y haciendo cálculos ahora para poner el techo raso", ha explicado.
Eva Royo también quiso dar un giro a su vida y dejar el supermercado donde llevaba 35 años para aprender carpintería. "Un reto personal de demostrar que las mujeres, y mayores, podemos hacer trabajos que supuestamente son de hombres", ha indicado.
Sobre su inserción en el mercado laboral, Francisco Javier Blas, profesor de carpintería, ha asegurado: "Al igual que nosotros llamamos a las empresas, ellos también nos solicitan para que les demos gente".
