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Aragón

Agua en Aragón: de los buenos datos de los embalses del Ebro a la prealerta de las cuencas del Martín y Matarraña

Preocupan los ríos Huerva, Aguas Vivas y Guadalope, donde registran una sequía prolongada. Lo que ocurra en las próximas semanas marcará la campaña de este año en el campo

Situación actual del río Matarraña.
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Junio se inicia en Aragón con los embalses de la cuenca del Ebro al 76,7%, una cifra muy por encima del 49,6% registrado en 2023. Son datos similares a los de la media de los últimos años, pero el reparto no es proporcional. En estos momentos, preocupan las cuencas del Huerva, Aguas Vivas y Guadalope, donde registran una sequía prolongada. En la zona se presta atención también a las cuencas del Martín y del Matarraña, que actualmente están en prealerta. Lo que ocurra en las próximas semanas marcará la campaña de este año en el campo.

En Mazaleón, en Teruel, siete meses sin lluvias y más de dos años de sequía han provocado que su único embalse, el de Pena, se encuentre a menos de la mitad de su capacidad. "La campaña está garantizada haciendo un buen uso del agua, pero nos preocupa el próximo año", cuenta Miguel Zurita, presidente de la Junta Central de Usuarios de la Cuenca del Río Matarraña y Afluentes.

También hacia la próxima campaña miran los productores de aceite. Los olivos, aunque tienen un riego de apoyo, no han llegado a florecer, y sin flor, no hay fruto. "En el empeltre no va haber cosecha. En el secano va a ser prácticamente cero y en el regadío puede que alguno tenga algo de olivas", indica Alfredo Caldú, presidente del Consejo Regulador de la D.O. Aceite del Bajo Aragón.

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Los regantes del Matarraña reclaman la construcción de las tres balsas laterales pendientes, que, con un almacenaje de seis hectómetros, les garantizaría más reservas para afrontar periodos de sequía prolongados.

Merma en los leñosos

La cuenca del Jalón es la única dentro de la margen derecha del río Ebro en Aragón que se encuentra en una situación hidrológica favorable, con un 63% de sus reservas. A pesar de las buenas cifras, no se libra de la escasez de precipitaciones que afecta de manera severa especialmente a la comarca de Calatayud, en Zaragoza, en la que acumulan cuatro años de sequía. Esta situación está afectando de una manera considerable, con una merma de la producción, a los leñosos, ya que más del 60% se cultivan en secano.

En Tobed, a 800 metros de altitud, en plena primavera los cerezos se secan porque apenas ha llovido. Ahora, el dilema es recolectar a pérdidas. Las cerezas hay que recogerlas sí o sí para que el árbol sobreviva, lo que supone, por ejemplo, en el caso del fruticultor José Manuel Quero, 40.000 euros de su bolsillo. 

"Para mí concretamente es inasumible, porque ya hace dos años tuve que tirar el 90% de la cereza al suelo. Estamos descapitalizados, trabajando, y nos estamos arruinando", se lamenta Quero. Además, el agricultor denuncia que las ayudas directas del Gobierno de Aragón a la sequía solo vayan para cultivos extensivos. "Aquí, si no es con ayudas importantes, estamos arruinados, desaparecemos. Imagina a una persona con 60 años, ¿qué hace hasta los 65? ¿Morirse de hambre?", se pregunta.

Prioridad para el agua de boca

En Mirambel (Teruel), uno de los dos manantiales de los que se abastecen está seco y el otro está disminuyendo sus reservas. Por eso, a partir de ahora, van a priorizar el agua de boca y los dueños de las explotaciones tendrán que recurrir a los recursos de la localidad vecina de La Cuba. Además, para reducir el consumo de este bien escaso, este verano no abrirá piscina.

Otros pueblos del Maestrazgo también se encuentran en la misma situación. En la Iglesuela del Cid cuenta con pozo de sondeo hecho por la Diputación Provincial de Teruel y Cantavieja también tiene balsas vacías.

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