
El entrenador del Huesca, Francisco, ha comparecido, emocionado, en la sala de prensa del Alcoraz. Lo primero que ha hecho ha sido pedir perdón a la gente y ha destacado que “el comportamiento ha sido ejemplar, pocas aficiones hay en España como la nuestra”. Por eso, ha dicho en la rueda de prensa que el dolor que tiene el equipo “es enorme, es el golpe más jodido y hay que compartirlo entre todos”.
También ha terminado dolido por haber encajado seis goles en el partido: “No nos lo merecemos, pero no empaña el sacrificio y el trabajo de la temporada”. De cara al futuro, ha comentado que “cuando se acaba algo así, es el momento de sentarse y reflexionar, esta ha sido mi segunda casa y nunca me han valorado tanto como aquí”.
