
La SD Huesca busca en Málaga (18:30) salir del descenso con una reacción que no ha llegado en las últimas semanas. En la última sesión de entrenamiento, de nuevo y como a lo largo de la semana, estuvo marcada por las numerosas bajas que van a obligar al técnico a darle una vuelta a su once.
Día largo el que le espera este domingo a la Sociedad Deportiva Huesca, que a las 8:30 ha salido desde la base aragonesa de fútbol rumbo al aeropuerto de Zaragoza para coger un avión que le ha llevado hasta tierras malacitanas. Junto a los jugadores y el cuerpo técnico han viajado alrededor de 120 aficionados que arroparán al equipo en La Rosaleda. La expedición azulgrana descansará en su hotel de concentración hasta la hora del partido, para una vez finalizado el encuentro regresar hasta el aeropuerto y poner rumbo de vuelta a la capital aragonesa a las 22:30. Allí les esperará el autobús del equipo que les llevará hasta Huesca donde la hora aproximada de llegada será a las 2 de la madrugada.
No vive su mejor momento el equipo azulgrana, que llega tras un empate insuficiente ante el Albacete en casa en el que bien pudo perder. El equipo de Bolo no acaba de dar con la tecla en las últimas jornadas y el equipo se ha instalado en zona de descenso y, de hecho, otra derrota en tierras andaluzas dejaría al equipo muy tocado.
