
A la SD Huesca se le agota el tiempo y cada vez quedan menos jornadas. Para sacar la situación adelante hacen falta puntos, y las cuentas, de momento, no salen.
Está claro que el camino más rápido hacia la salvación son las victorias, pero estas escasean en el casillero oscense. Desde que Bolo se hizo cargo del banquillo van 4 triunfos, 4 empates y 8 derrotas, lo que hacen 16 puntos en 16 partidos. Cómo reconocía en rueda de prensa, la falta de victorias hace que todo parezca negativo: "Cuando no ganas todo parece ser negativo. Cuando no juegas bien, cuando no generas todas las ocasiones que quieres, todo parece negativo".
En el vestuario de la SD Huesca, nadie se da por vencido, cómo afirmaba Javi Mier: "Por las circunstancias que se dieron, al final, no dejaste de remar en todo momento en el partido y, pues bueno, las tuvimos, no materializamos y hay que mirar el lado positivo, portería a cero y hay que seguir". Con bajas y sin excusas, la próxima parada será el próximo domingo en Málaga, en un duelo en el que será clave sacar algo positivo.
