El CD Teruel logra su primera victoria a base de solidez y garra (1-0)
El CD Teruel ha logrado ganar en un ejercicio de resistencia ante uno de los equipos de la zona alta, el Alcorcón

Este CD Teruel está más vivo que nunca. Al séptimo intento, y tras mucho tiempo mereciéndolo, el conjunto mudéjar ha cocinado su primera victoria con varios de los atributos que ya se le habían intuido en este inicio de curso: un orden defensivo muy compacto, mucha capacidad de sufrimiento y una gran primera parte. Y, para todo lo demás, las buenas paradas de Zarco y una pizquita de la suerte que le había faltado hasta ahora. El conjunto de Kiko Ramírez cumple una de las premisas que tenían pendientes: hacerse fuertes en Pinilla.
Con esa idea en la cabeza, el Teruel salió muy enchufado desde el primer minuto. Los de Kiko Ramírez plantearon un partido muy físico, con las líneas muy juntas y buscando atacar por las bandas. Las primeras ocasiones fueron turolenses: Sergio Moreno y Sesé inquietaron la meta de Bañuz. Por su parte, el Alcorcón tenía el dominio de la posesión (con picos del 70%) pero era incapaz de penetrar la defensa turolense; y cuando lo hacía, estaba Zarco. Así, el que golpeó fue el Teruel: en una de sus rápidas incursiones de ataque, Gallardo encontró a un Joserra que marcó un auténtico golazo de cabeza. Era el minuto 42 y todo Pinilla estalló de alegría y rabia contenida.
En la segunda mitad tocó sufrir. Y mucho. El conjunto alfarero se hizo fuerte a través de la posesión y juntando a los jugadores de calidad arriba: Davo, Aparicio u Omar, sostenidos por un Melero que entró para poner orden en el centro del campo. Y así, los de Kiko fueron perdiendo metros, pero ganando duelos en el área. Álvaro López y Nicholas no pararon de despejar balones, Joserra no desfalleció, Relu salvó un balón bajo palos... los minutos iban cayendo de forma lenta pero el cansancio no hacía mella en un Teruel determinado a lograr su primera victoria. Y así, tras un descuento de 8 minutos, los de Kiko pudieron por fin gritar por primera vez un triunfo de mucho mérito ante un rival que todavía estaba invicto. No ha dicho su última palabra un Teruel que demuestra que le puede ganar a cualquiera.
