Guillem Vives: "Es un reto venir a Zaragoza"
El nuevo jugador del Casademont analiza su llegada al conjunto aragonés

Esta próxima temporada 2026-27, el Casademont Zaragoza masculino contará con una plantilla muy renovada para afrontar el nuevo curso. Una de las incorporaciones, Guillem Vives, ha atendido a los medios del club para explicar sus sensaciones tras su fichaje por el conjunto aragonés.
Vives calificaba como "un reto" su llegada a una ciudad como Zaragoza, parecida, según sus propias palabras, a Badalona y el Joventut, club en el que ha jugado las últimas cinco temporadas.
Explicaba que tiene "ganas de afrontarlo" y que era consciente de la situación que les esperaba con el objetivo de "devolver la ilusión", al que añadía el de "hacer que el club vuelva a los puestos que merece".
Dejaba muy claro que la ambición, tanto del club como de Gonzalo García de Vitoria, había sido clave para su fichaje, junto con la confianza que le habían transmitido tanto a nivel personal como deportivo en la creación de un grupo que buscará "volver a Europa".
Sobre la plantilla, decía que se había construido un grupo "con mucha experiencia y talento", preparado para competir contra todos, que esperaba devolver la ilusión al Felipe y volver a llenarlo y hacer disfrutar a los aficionados.
Reconocía además que llega con un claro rol por parte del entrenador: "aportar su experiencia en la competición" y también ser una pieza importante para construir una plantilla "sana y alegre, una familia". Conseguir que el equipo esté unido es "clave", según el ex de la Penya, para poder estar centrado en la pista.
Admitía que tiene referencias positivas desde dentro, en la figura del director deportivo Pedro Llompart y también de Rodrigo San Miguel, al igual que de Sergi García, con el que coincidió en Valencia, o de exjugadores como Álex Suárez.
Sobre los objetivos en la ACB 2026-27, afirmaba: "hacer que la gente se lo pase bien en el Príncipe Felipe" en una competición cada año más exigente.
Por último, también hablaba de su experiencia como rival en Zaragoza, un escenario en el que "se nota cuándo la afición está conectada y da un empuje extra". A este respecto, se mostraba con ganas de jugar como local en el pabellón zaragozano y poder sentir el apoyo del público.
