Zaragoza ensaya mejoras energéticas en el edificio de la antigua Imprenta Blasco gracias a un plan europeo
El Ayuntamiento de la ciudad participa en el proyecto Chronicle, con el fin de mejorar la eficiencia energética del Edificio Ecce Homo 8, y el bienestar de sus habitantes, y replicar las soluciones obtenidas en el resto de viviendas sociales que gestiona

El Ayuntamiento de Zaragoza ha desarrollado en el Edificio Ecce Homo 8, la antigua Imprenta Blasco, el proyecto europeo Chronicle que busca mejorar el rendimiento de los inmuebles en materia de eficiencia energética, el confort y el bienestar.
Este sistema inteligente, según han explicado en una nota de prensa desde el Consistorio, se va a instalar en otros cuatro edificios de Dinamarca, Irlanda, Suiza y Grecia, junto a la representación española que ejerce la capital aragonesa con el inmueble de propiedad de Zaragoza Vivienda. El presupuesto del proyecto asciende a 347.500 euros.
Tal y como ha destacado el consejero de Urbanismo, Víctor Serrano, la finalidad es mejorar el rendimiento del edificio con el fin de cumplir con los objetivos de sostenibilidad, desarrollar planes de mantenimiento y renovación más rentables y hacer que los residentes se sientan más cómodos. Además, ha puesto en valor "la importancia de ser punteros en Europa a la hora de monitorizar y desarrollar políticas públicas de rehabilitación en edificios y viviendas que repercutan en la sostenibilidad de nuestros entornos urbanos y en la calidad de vida de los residentes".
“Zaragoza Vivienda no solo se basa en el valor económico de su parque inmobiliario ni en su gestión económica, sino que el objetivo definitorio es la intervención en distritos vulnerables, promoviendo el acceso a la vivienda para personas con dificultades sociales y económicas, logrando así mayores retornos sociales en términos de integración social y mejora de la calidad de las condiciones de vida”, ha recordado Serrano.
El edificio Ecce Homo 8 cuenta con 26 viviendas que se pusieron en marcha en 2021 tras una rehabilitación del edificio, por lo que su principal ventaja “es que tiene una mayor capacidad de seguimiento y digitalización con el uso de tecnologías proporcionadas por socios del proyecto Chronicle”, ha explicado Serrano.
En las viviendas se quiere monitorizar y mejorar el confort y la eficiencia energética de la casa, para lo que se instalará un termostato inteligente en cada hogar con el que medir el uso de la energía y las condiciones ambientales interiores. Mientras, en el edificio se creará un registro digital con la información relacionada con el inmueble en su conjunto, se proporcionarán recomendaciones para optimizar el uso de los espacios y se marcarán avisos para realizar el mantenimiento planificado.
A su vez, se darán herramientas para ayudar a minimizar la huella de carbono y se planificará la renovación mediante el cálculo de diferentes escenarios e indicadores elegidos. No obstante, hasta este momento se ha realizado el modelado BIM del edificio para visualizar de manera tridimensional la estructura, y se ha terminado con la instalación de los sensores necesarios para su monitorización.
“El principal interés de Zaragoza Vivienda, gestor del proyecto Chronicle en la capital, es conseguir ahorros para nuestros inquilinos y poder replicar las soluciones obtenidas a las otras 2.500 viviendas sociales que gestionamos como Ayuntamiento”, ha señalado Víctor Serrano.
Para ello, equipos de Zaragoza Vivienda, junto con los trabajadores sociales, han desarrollado el programa de voluntariado disponible en el edificio y están en contacto con los inquilinos a lo largo de todo el proyecto.
