
El Monasterio de Piedra es uno de los parajes naturales y monumentales más visitados de Aragón, y su reapertura supone un importante estímulo para el turismo y la economía de toda la zona. Todo el entorno y los propios trabajadores del Monasterio esperaba con ansia este día de la reapertura(se abre en una nueva ventana). Han trabajado mucho para ello, porque la dana se llevó por delante puentes, pasarelas o caminos, lo que hacía imposible accesibilidad.
Una vez recuperado, han vuelto al centro los primeros visitantes que han destacado, como siempre, la belleza del entorno: "Muy bien, muy bonito. Las cascadas espectaculares. No se notan los daños de la dana".
La reapertura se ha logrado tras un intenso trabajo y más de 900.000 euros. "La belleza de la naturaleza es exuberante. Y los principales protagonistas siguen siendo los mismos: la piedra, el agua y la vegetación", destaca Clara Gormedino, responsable de Comunicación del Monasterio de Piedra.
Los establecimientos locales esperan superar la pérdida de clientes que les provocó el cierre del Monasterio. "Nosotros, el hostal lo hemos tenido cerrado porque no valía la pena por los gastos de gasoil", recuerda Eva María Lafuente, propietaria del Hostal-Restaurante El Cazador.
Un cierre obligado que ha encontrado su parte positiva en las mejoras que ha permitido hacer. "Hemos arreglado cosas del hotel, ponernos un poco más guapos, programas de gestión...", destaca Eduardo Pardos, propietario del Hotel Río Piedra.
"Hoy, nos hemos levantado con emoción de ver algo más de tráfico", celebra Francisco José Lafuente, propietario de la carnicería Los Pacos.
