Volver a casa tras el incendio de las Cinco Villas: Emoción y dolor por lo perdido
El millar de vecinos que fueron desalojados recupera poco a poco la normalidad. Algunos encuentran sus viviendas intactas y otros regresan para enfrentarse a los estragos del fuego

Tras varios días de incertidumbre, los vecinos afectados por el gran incendio forestal de Orés regresan a sus hogares. Pero no todos regresan al mismo escenario. Mientras algunos respiran aliviados al comprobar que todo sigue en pie, otros se reencuentran con un paisaje marcado por el incendio.
En Uncastillo, el regreso está cargado de emociones. "Muy emocionante... aunque todavía huele a humo", cuenta una vecina. La alegría de volver a casa convive con la tristeza. "Estás contento porque vuelves a tu hogar, a tu vida, pero da mucha pena ver todo quemado".
También es el momento de abrazar a quienes decidieron quedarse para colaborar en la extinción. "Alguien se tenía que quedar para orientar a los que han venido", explica uno de los vecinos que permaneció en el pueblo durante los días más complicados.
En Orés, una docena de vecinos ha podido regresar. Entre ellos está Marimar. Su vivienda ha resistido, pero no todo ha tenido la misma suerte. El fuego arrasó una nave donde guardaba herramientas y material de trabajo. "Cuando se me pase la euforia de llegar a casa, sé que ese nudo en la garganta saldrá", reconoce, mientras recorre de nuevo las calles de su pueblo.
La vuelta es mucho más difícil en Asín, una de las localidades más castigadas. Allí el incendio ha dejado viviendas dañadas, establos y corrales calcinados. Miguel Ángel señala algunas de las casas afectadas y recuerda especialmente la pérdida de su vecino. "Hay una casa destrozada y varias con daños. Enfrente había un corral de Manolo, un hombre encantador de 80 años que cuidaba con muchísimo cariño a sus perros de caza. Desgraciadamente, ya no queda ninguno".
En Luesia y Malpica de Arba también comienza el regreso a la normalidad, aunque todavía queda una vuelta pendiente: la de los residentes de los centros de mayores. No volverán hasta que se confirme que las instalaciones reúnen todas las condiciones de seguridad.
