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Zaragoza

Una familia con tres menores es desahuciada en el barrio de Torrero de Zaragoza

Los vecinos y activistas que han tratado de impedir el desahucio denuncian que Hamza ha sido estafado por el intermediario al que pagaba el alquiler, que se ha quedado el dinero

Policías frente a manifestantes concentrados en la calle Hogar Cristiano. / Aragón TV
Policías frente a manifestantes concentrados en la calle Hogar Cristiano. / Aragón TV

Sobre las 5:40 de la mañana de este martes, entres seis y ocho furgones de la Policía Nacional llegaban a la calle Hogar Cristiano de Zaragoza, en el barrio de Torrero, para ejecutar un desahucio. Allí se encontraban con un centenar de vecinos y activistas que han tratado de impedirlo durante horas. Ha sido una concentración pacífica, con proclamas sociales y políticas, pero no ha podido evitar el desahucio de Hamza y sus tres hijos menores, sobre las 10:30 de la mañana. 

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y los vecinos de Hamza denuncian que este ha sido víctima de una estafa. "Él le pagaba a un tercero y este a la propietaria, pero no le pagaba el dinero que sí que estaba recibiendo", explica Tatiana, una activista que ha vivido el desahucio desde dentro de la vivienda. Por ello hay también una denuncia interpuesta contra la propietaria "para ver en qué medida o no le estaba llegando -el alquiler- y si hay estafa o no", dicen desde la PAH. 

Desde diversas plataformas, y también Hamza, afirman que han intentado hablar y negociar con la propietaria sin éxito. "Queríamos pagarle el alquiler, habíamos valorado hasta comprarle la casa, no hay opción. Es muy triste", ha declarado Óscar Burriel, miembro de la asociación familiar del colegio Domingo Miral, donde acuden los tres menores. 

"Él quería pagar y ha intentado hablar con la mujer, pero ella no le ha escuchado ni nada, y le ha dicho que a la calle", confirma el intérprete de Hamza. Afirma también que la trabajadora social le ha dicho que "no tiene nada para ayudarle", a pesar de que él ha estado buscando una alternativa para vivir o, al menos, dormir sin éxito. "Tiene tres hijos y no sabe qué va a hacer hoy, no tiene donde ir".  

Preocupa en el barrio la situación de los tres menores. "A las 14:00 de la tarde habrá tres niños en la calle, tres niños integrados en el barrio, que juegan en el equipo de fútbol", dice Burriel. Apuntaba también que los precios del alquiler en el barrio ya están por encima de los 700 euros, algo inasumible para una familia monoparental como esta.

Hamza afirma que quiere estar con sus hijos, no que otra persona esté con ellos. Desde el barrio están dispuestos a poner de su parte: "Nos organizaremos, esta noche esos niños no van a dormir solos, los vecinos vamos a abrir nuestra puerta. Esos niños necesitan crecer en este barrio para tener una vida digna y tener posibilidades", sigue Burriel. 

Quienes han intentado impedir el desahucio denuncian que el aparato judicial no ha atendido a sus escritos ni alegaciones, ni tampoco los servicios sociales, y que si se ha podido impedir en otras dos ocasiones ha sido gracias a los vecinos y activistas implicados. "Lo comentamos a los juzgados y nos dijeron que iban a estudiarlo y en función de eso dictarían una sentencia firme, no ha sido así. Se ha ejecutado el desahucio con el compañero en situación de indefensión", algo "denunciable en los tribunales", dice Tatiana. 

Ante la indefensión social y judicial han sido ellos mismos quienes han decidido no ofrecer resistencia y abrir la puerta. Ahora, su intención es acudir al centro cívico y tratar, de nuevo, que los servicios sociales intervengan a favor de la familia. 

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