
Las organizaciones sindicales confirman que la muerte del joven que murió el miércoles al caer en una balsa de riego en Épila(se abre en una nueva ventana) fue un accidente laboral. El fallecido trabajaba en una explotación agrícola.
El hombre llegó a ser atendido por los servicios sanitarios, pero finalmente murió. Las primeras informaciones indicaban que la víctima, tras caer a la balsa de forma accidental, no pudo salir por su propio pie.
De esta forma, serían nueve los trabajadores que han perdido la vida en el trascurso de su jornada laboral en lo que va de año en Aragón.
