Protección Civil en Aragón busca nuevos voluntarios para reforzar su presencia en el medio rural
La red cuenta con 820 que suman más de 16.000 horas de servicio al año y más de 3.000 actuaciones. En comarcas como el Bajo Aragón o el Sobrarbe se necesitan nuevos miembros para mantener la cobertura

En Aragón hay actualmente 820 voluntarios de Protección Civil, reconocidos por su rapidez de actuación y su profundo conocimiento del territorio aragonés. Gracias a su cercanía, son los primeros en llegar ante cualquier emergencia, en zonas rurales de la Comunidad.
Este sábado se celebra en Utebo el vigésimo quinto Congreso de la Red de las 34 Asociaciones de Voluntarios de Protección Civil de Aragón. Durante el año pasado, los voluntarios atendieron más de 3.000 servicios, tanto preventivos como de emergencia.
Todos ellos son mayores de 18 años y, solo en este año, han dedicado un total de 16.280 horas a ayudar a los demás. Su labor es esencial en eventos como conciertos, pruebas deportivas o fiestas locales, así como en situaciones de emergencia como catástrofes, lluvias torrenciales o incendios, siempre coordinados por el 112.
Una tarea altruista que, sin embargo, necesita más manos. "La palabra sería la satisfacción de ayudar a los demás", señalaba Lucas Bono, consejero de Protección Civil de la comarca del Bajo Aragón, quien advertía de la necesidad de incorporar más voluntarios en la zona.
En esta comarca se buscan unas 20 personas para garantizar la presencia del servicio en todos los municipios. Actualmente se está formando una nueva agrupación comarcal, tras la disolución de la anterior. "Puede ser voluntario todo aquel mayor de 18 años. Tiene que realizar un curso de formación de 20 horas y, después, hacer prácticas junto a un voluntario oficial. Tras ello, se incorpora al servicio", ha explicado Bono.
En la comarca del Sobrarbe se han incorporado cuatro nuevos miembros que han respondido al llamamiento. Jorge, uno de los voluntarios y el más joven, vive en una localidad con apenas 15 habitantes durante todo el año. "Aquí los servicios están lejos; las ambulancias y los bomberos tardan en llegar. Si tienes gente en los lugares más aislados, en caso de emergencia es más fácil actuar y resolver la situación", ha explicado.
Estos voluntarios son los primeros en llegar por su cercanía y velan por la seguridad tanto en eventos deportivos como en emergencias meteorológicas. "Es una labor vocacional y altruista, clave para dar respuesta a cualquier emergencia en el medio rural", ha concluido Lorenzo, técnico de Protección Civil de la comarca del Sobrarbe.
