
Hace más de un siglo que Manuel Romero Marqués fundó una pequeña factoría de pasta para sopa. Desde entonces, y siempre con Daroca en el centro de la ecuación, la familia se ha encargado de expandir ese legado que arrancó en 1926 y que hoy ha convertido a Pastas Romero en un activo que incluye dos fábricas en la localidad zaragozana y más de 130 trabajadores en plantilla.
El presidente y consejero delegado de Pastas Romero, Francisco Romero, ha asegurado que lo que han hecho ha sido seguir los principios y valores que inspiraron a su abuelo: "La honestidad en todo lo que hacemos, nuestro compromiso con la calidad y la seguridad alimentaria, el respeto por el medioambiente y nuestro entorno y, sobre todo, la reinversión constante".
Sus instalaciones ocupan una superficie total cercana a 40.000 m², de donde salen cerca de 90 productos de referencia. Todo ello permite a esta compañía tener una facturación que supera los 80 millones de euros gracias a la producción diaria de 400.000 kilos de pasta.
La consejera de Economía, Empleo y Competitividad, Eva Valle, ha subrayado que Pastas Romero se ha convertido, "gracias a mucho trabajo y mucho esfuerzo", en un referente en un sector como el de la pasta, "con un proyecto de gran calidad y manteniendo su carácter de empresa familiar".
Una cuarta parte de la producción se destina a la exportación a 20 países distintos. En este 2026 ha recibido el Premio Empresa Familiar de Aragón otorgado por la Asociación de Empresa Familiar de Aragón (AEFA) y el Gobierno de Aragón.
