CARTV

Zaragoza

Orden de alejamiento para el presunto agresor de una zaragozana en una convención de Tecnocasa

La juez que lleva el caso ha decretado también la prohibición de comunicación entre ambos. El abogado de la víctima lamenta que la empresa esté dificultando la obtención de pruebas

La víctima trabajaba en Tecnocasa, hasta que fue despedida poco después de sufrir la agresión. / Europa Press
Reproducir

La juez que lleva el caso de la presunta agresión sexual y sumisión química a una zaragozana (se abre en una nueva ventana)que trabajaba para Tecnocasa ha decretado una orden de alejamiento y prohibición de comunicación con la víctima. 

Los hechos sucedieron a mediados de junio en Santander, donde se celebraba una convención de la empresa. La joven denunció haber despertado al día siguiente malherida y con síntomas de haber sido drogada, algo que confirmaron en el Hospital Clínico de Zaragoza, que activó el protocolo contra agresiones sexuales. 

El agresor reside en la misma localidad que la víctima, en Zaragoza, lo que supone que ambos pueden coincidir en la calle. La medida de la juez de Santander ha sido bien recibida por la víctima: "En dos ocasiones se han encontrado en la vía pública y eso le había provocado un gran nerviosismo. Lo hemos recibido con mucha tranquilidad. La magistrada está valorando positivamente los indicios para seguir adelante con la instrucción", ha explicado el abogado de la víctima, Sergio Atarés. 

A la presunta agresión se suma el despido, presuntamente por falta grave, que ya ha sido reclamado mediante demanda para anularlo. Además, la empresa ha despedido a dos compañeros de la joven, que trabajaban en su misma oficina. 

El abogado de la víctima denuncia las trabas con las que se están encontrando a la hora de recabar pruebas: "Se ha dado unas instrucciones expresas a todos los empleados de que no pueden hablar de nada de este caso. Mi clienta se ha visto con la imposibilidad total de obtener testimonios favorables para acreditar la situación y lo que ha ocurrido". 

Desde el grupo Tecnocasa reiteran que condenan cualquier tipo de violencia y que apoyan a la víctima. Insisten en que no es una trabajadora directa del grupo, sino de una franquicia, con la que ya se ha suspendido la relación contractual. Lo mismo ocurre, dicen, con el presunto agresor, que perteneciente a otra franquicia.

"Esta persona no está trabajando con nosotros. Y en cualquier caso, nosotros le hemos exigido al franquiciado, dese el primer minuto, medidas contundentes y confiamos en que las esté adoptando", ha asegurado el consejero delegado de Tecnocasa, Miguel Ángel Pérez. 

Desde la empresa reiteran que están dispuestos a colaborar en todo lo necesario para que lo ocurrido se esclarezca.

tracking_pixel