
A dos días de que fuera a arrancar la huelga de autobuses urbanos en Zaragoza, el Comité de Huelga y la empresa Avanza han alcanzado un preacuerdo que da luz verde al nuevo convenio colectivo. Este martes en la reunión del Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA), ambos protagonistas han logrado parar las movilizaciones y cerrar una negociación que se ha extendido durante 20 meses. Ahora, los trabajadores tendrán que refrendar el nuevo documento con una votación vinculante, que se celebrará el próximo día 17 de septiembre. A la espera de que sea respaldado este preacuerdo, los paros quedan suspendidos hasta el 22 de septiembre.
Hay aspectos que los representantes de los trabajadores quieren exponer personalmente a sus compañeros en la asamblea del próximo martes 16, pero los principales puntos incluyen mejoras salariales con carácter retroactivo desde 2024. Para este 2025, una subida del 2,05 % más el IPC real del año. También habrá subidas para 2026 y 2027, y del IPC más un 0,5 % para el 2028.
El acuerdo incluye la reducción del trabajo efectivo a partir del 1 de enero de 2027, que a efectos prácticos supone un día menos de trabajo. Al que habrá que sumar otro para 2028.
El acuerdo llega en un momento decisivo, ya que el Tribunal Superior de Justicia de Aragón había ordenado que este mes se publicasen los nuevos pliegos del contrato del transporte urbano. Incluir un convenio vigente en esos documentos se había convertido en una prioridad tanto para Avanza como para el Ayuntamiento de Zaragoza, que presionaba a ambas partes para no retrasar más el proceso.
Desde la empresa se ha valorado positivamente el acercamiento. “Era fundamental poner fin a esta situación y dar seguridad a los trabajadores”, ha afirmado su director, Carlos Agulló. El desenlace evita, por ahora, un conflicto que amenazaba con coincidir con el inicio del curso escolar y las Fiestas del Pilar, periodos de alta demanda en el transporte público. Si la plantilla respalda el documento en referéndum, se cerrará definitivamente uno de los principales frentes laborales que arrastraba la capital aragonesa desde comienzos de 2024.
