La mitad de los edificios revisados en El Tubo no tiene en regla la ITE obligatoria
El Ayuntamiento ha inspeccionado ya el 46 % del entorno, dentro del Plan Especial del Casco Histórico, sin que haya sido necesario decretar ningún desalojo

La mitad de los edificios inspeccionados en el entorno de El Tubo de Zaragoza no tiene en regla la Inspección Técnica de Edificios (ITE), un trámite obligatorio para edificios de la capital aragonesa con más de 50 años de antigüedad. De los 16 inmuebles revisados hasta ahora, solo ocho cuentan con la ITE favorable registrada, según ha informado el consejero de Urbanismo, Víctor Serrano.
"Que la mitad del parque auditado en El Tubo carezca de la ITE favorable registrada es un déficit de responsabilidad que no podemos permitir en el corazón turístico de la ciudad", ha señalado Serrano, que ha recordado que el deber de conservación de los inmuebles es "una obligación legal, exclusiva e ineludible de la propiedad privada". El Ayuntamiento tramitará las órdenes de ejecución de obras y los requerimientos ITE correspondientes.
Son datos que se recogen en el primer balance de la segunda fase del Plan Especial de Inspección de Edificios del Casco Histórico, que ha revisado ya el 46 % del ámbito de El Tubo. Los técnicos municipales han inspeccionado 16 edificios y tres solares de las 42 fincas que integran la zona, sin que haya sido necesario decretar ningún desalojo. Los trabajos arrancaron el 16 de junio en las calles Cinegio, Estébanes, Libertad y Cuatro de Agosto, y concluirán este verano.

Un parque mayoritariamente conservado
El balance apunta a un parque mayoritariamente conservado. Un 25 % de los edificios se encuentra en estado óptimo y un 62,5 % presenta daños leves propios del paso del tiempo, como desgaste de revestimientos o filtraciones superficiales. Un inmueble requiere reparaciones de grado medio y otro, obras estructurales prioritarias, aunque sin riesgo de colapso. Solo uno mostró riesgo para la vía pública, para el que ya se han tramitado órdenes cautelares.
Entre las patologías detectadas, las humedades y la conservación de balcones son las más frecuentes, con incidencia en el 68,7 % de las fincas visitadas. Les siguen las deficiencias en fachadas, en un 56,25 %, y los daños estructurales, presentes en la mitad de los inmuebles. Serrano ha explicado que las humedades resultan especialmente complejas por las antiguas bodegas de ladrillo y piedra de los sótanos y por los solares vacíos del entorno, que facilitan la filtración de agua hacia las medianeras. La inspección no ha hallado fibrocemento en ninguna finca.
Los técnicos subrayan además la complejidad constructiva de la zona, marcada por las 'maclas', habitaciones y volúmenes que se superponen entre distintas fincas de origen medieval. A ello se suma la elevada protección patrimonial de la zona, ya que 13 de los 16 edificios revisados cuenta con un grado de protección adicional al del conjunto del Casco Histórico, lo que obliga a respetar materiales, fachadas y volumetría originales en cualquier rehabilitación.

