
La campaña de vigilancia para reforzar el cumplimiento de la ordenanza de limpieza de Zaragoza ha dejado un total de 436 denuncias en el barrio de El Gancho, donde ha comenzado esta primera fase que ahora va a extenderse a toda la ciudad. La mayoría de los actos denunciables los han protagonizado las comunidades de vecinos que no han sacado los cubos de basura a la calle, pero también destacan el alto número de denuncias por orinar en la vía pública o no llevar líquido desinfectante para limpiar los orines de los perros.
El Ayuntamiento de Zaragoza puso en marcha la campaña ‘Invertimos 65 millones para mantener nuestras calles limpias, no ensucies lo que limpiamos entre todos’, en la que combina la labor pedagógica, informativa y de vigilancia. Precisamente, esta última es la que ha llevado a la Policía Local a interponer más de 400 denuncias en El Gancho, la zona que se eligió para iniciar esta acción. Las sanciones tramitadas que más se han repartido han sido: 147 denuncias a comunidades de vecinos por no sacar el cubo colectivo y sacar bolsas de basura a la calle, 91 por no llevar el líquido desinfectante para limpiar los orines de los perros, 78 por orinar en la vía pública, 24 por escupir en la calle, 19 por depositar la basura fuera del contenedor y 24 por hacerlo fuera del horario.
Ante estos resultados, el Ayuntamiento de Zaragoza va a ampliar la vigilancia a toda la ciudad, con el objetivo de reforzar el cumplimiento de la Ordenanza de Limpieza aprobada en 2023 y promover actitudes responsables que favorezcan la convivencia y el cuidado del espacio público.
El consejero de Presidencia y Seguridad Ciudadana, Ángel Lorén, ha señalado que “la colaboración ciudadana es esencial” para mantener una ciudad limpia. “La Policía Local está actuando con firmeza, pero también con una clara vocación preventiva. No se trata solo de sancionar, sino de hacer comprender que cada gesto cuenta para mantener Zaragoza en las mejores condiciones posibles”, ha argumentado.
La vigilancia se realizará con agentes uniformados, pero también con agentes de paisano.
Por su parte, la consejera de Movilidad y Medio Ambiente, Tatiana Gaudes, ha destacado que “el Ayuntamiento realiza un esfuerzo muy importante” al destinar más de 65 millones de euros cada año al servicio de limpieza viaria. “Esa inversión debe verse acompañada por la implicación de todos los vecinos. Mantener una ciudad limpia no depende únicamente de los servicios municipales, sino de la corresponsabilidad de toda la ciudadanía”, ha subrayado.
Las multas y los comportamientos que están siendo sancionados en esta campaña de vigilancia son los siguientes:
- Abandono de muebles o enseres voluminosos en la vía pública sin avisar al 010: sanción de hasta 750 euros.
- Depositar basuras fuera del horario o fuera de los contenedores: sanción de hasta 750 euros.
- No recoger los excrementos de los perros: sanción de hasta 750 euros.
- No llevar recipiente con agua y vinagre para limpiar orines: sanción de hasta 750 euros.
- Realizar necesidades fisiológicas o escupir en la calle: sanción de hasta 750 euros.
- Realizar grafitis en bienes de interés cultural: sanción de hasta 3.000 euros.
- Rebuscar en los contenedores: sanción de hasta 750 euros.
- Tirar colillas al suelo está sancionado también con hasta 750 euros.
Agentes sensibilizadores
Además de la vigilancia, la campaña pondrá en marcha la próxima semana una iniciativa de carácter social, informativa e inclusiva que ha sido organizada de la mano de la Fundación Federico Ozanam. Dos personas residentes en el Gancho y su entorno realizarán, en horario de tarde (de 18:00 a 22:00) rondas diarias por el barrio, incluyendo la zona de Zamoray y Pignatelli. Irán identificados con unos chalecos específicos y el objetivo de su presencia será, fundamentalmente, informar y sensibilizar al vecindario sobre la importancia de depositar los residuos en el lugar y horarios adecuados.
Asimismo, llevarán consigo folletos y otro material divulgativo que será compartido en los centros de tiempo libre, colegios, institutos y otros espacios públicos y privados, como comercios de la zona.
“Consideramos muy importante esta faceta social de la campaña. Las personas que conocen bien cada zona son las que mejor nos pueden ayudar a detectar los problemas concretos para intentar solucionarlos. A veces se hacen cosas mal por desconocimiento, pero sin mala intención, y eso es lo primero que debemos intentar resolver. La relación directa con las personas siempre abre un espacio para la concienciación y la información. La sanción debe de ir dirigida a quienes, a sabiendas, están incumpliendo la Ordenanza y perjudicando al resto de los vecinos”, ha concluido Tatiana Gaudes.
