Los vendedores de fruta del rastro de Zaragoza se quejan ante el cambio de ubicación de sus puestos
La junta de vendedores afirma que esa posición era provisional y el objetivo siempre fue impulsar que los clientes se movieran por todo el mercadillo

El rastro de Zaragoza podría cambiar la ubicación de los siete puestos de fruta y verdura que venden allí sus productos los domingos y miércoles festivos. Novedades que no convencen a los vendedores. Desde hace cuatro años el Rastro de Zaragoza ofrece también frutas y verduras. Un convenio con la Asociación de Agricultores en Peligro de Extinción. Ahora que se preparan nuevos pliegos, se recoge un cambio de su localización, algo que consideran injusto. "Hay muchísimas cosas que hacer antes que mandarnos allí, estamos abiertos a los cambios y a mejorar nosotros y el mercado, pero no estamos dispuestos a ser nosotros los únicos que perdemos", protesta el agricultor Alfonso Beltrán.
La junta de vendedores afirma que esa posición era provisional y el objetivo siempre fue impulsar que los clientes se movieran por todo el mercadillo. "Desde que se les hizo la licitación provisional, el mercadillo en esos 4 años no ha recibido ningún beneficio de sus clientes porque están a la entrada", indica el presidente y portavoz de la junta de representantes de vendedores ambulantes del Rastro de Zaragoza, Diego Clavería.
Se espera así dinamizar la margen izquierda, que constituye el 51% de la superficie y, hasta ahora, está menos concurrida. "No va a tener repercusión que estén aquí o en la nueva ubicación. Es cuestión de que la gente lo conozca y el ayuntamiento va a hacer todo lo posible para dar a conocer a todo el público la nueva ubicación", asegura el Jefe de Servicio de Economía y Consumo del Ayuntamiento de Zaragoza, Luis Miguel Gil.
La nueva licitación ofrecerá ocho puestos hortícolas al público. De momento hay siete, pero algunos se plantean no concurrir bajo esas condiciones.
