
Los 10 vecinos del edificio de la calle de San Pablo de Zaragoza desalojado este miércoles por riesgo de colapso(se abre en una nueva ventana) podrán volver a sus viviendas "cuando se subsane el problema de las escaleras", ha asegurado el consejero de Urbanismo del Ayuntamiento de la ciudad, Víctor Serrano. En estos momentos, los bomberos de la capital aragonesa mantienen el servicio de vigilancia en el inmueble.
Serrano ha explicado este jueves en una rueda de prensa los motivos del desalojo y ha añadido que se trata un daño "puntual" en la caja de las escaleras y que, una vez que se solvente, los vecinos podrán regresar a sus domicilios. "La afectación del edificio tiene que ver con la caja de la propia escalera y, por lo tanto, una vez que técnicamente se haya repuesto esta situación y se pueda garantizar la seguridad, podrán volver los habitantes del inmueble sin ningún tipo de problema. Es una afección mucho más puntual y menos generalizada que en otras ocasiones".
Los trabajadores que se encargarán de apuntalar la infraestructura han llegado a primera hora de este jueves. Han sido enviados por la empresa propietaria del edificio, que ha recibido un requerimiento que le obliga a asegurar el inmueble ubicado en el centro histórico de la ciudad, y que, además, tiene otros pisos de alquiler distribuidos en distintos puntos de la capital aragonesa.
El gerente de la empresa propietaria, Salvador Martín, ha explicado que seguirán las pautas que ha requerido el Ayuntamiento, "como el apuntalamiento y las correas de escalera para que puedan entrar el arquitecto técnico para analizar la estructura y poder corregir las deficiencias". Tienen una semana de tiempo para que el arquitecto decida lo que hay que hacer para acometer las obras necesarias.
Responsables del Ayuntamiento de Zaragoza tomaron la decisión de este desalojo preventivo tras detectarse daños en la caja de escaleras de la edificación, que ocupa el número 98. En el edificio vivían actualmente 10 personas, todas adultas y en diferentes situaciones de alquiler, y está compuesto por una planta baja y otras cuatro alzadas.
Los vecinos denuncian que "el edificio no está bien"
Uno de los vecinos ha llegado a las 6:30 de la mañana para conocer el estado de su vivienda. Ha pasado la noche en un hotel que le ha facilitado el Ayuntamiento. "Hace dos años ya vinieron de la empresa propietaria a medir para apuntalar porque se había caído un pilar, pero ya no sé nada más. Vinieron, llamaron y me encontré a policías y bomberos que me dijeron que sacara solo lo fundamental. El problema es que por mi trabajo tengo dentro del piso todas la herramientas", ha apuntado.
Otro de los vecinos desalojados, que paga 250 euros de alquiler, vive en este edificio desde 2008. "El piso no está bien, entra agua, pero aguantamos porque las cosas están muy complicadas". En octubre, el inquilino intentó comunicarse con la empresa, pero le dijeron que habían vendido el inmueble a otra compañía, algo de lo que ha asegurado que nadie le informó.
El portavoz de la Asociación Calles Vivas de Zaragoza, Isaac García, ha asegurado que la tónica general en el barrio está siendo el desalojo: "Llega a ser insostenible vivir en muchos edificios". "La problemática fundamental es que hay propietarios que no invierten en la conservación del edificio o las familias con escasos recursos que no pueden acometer esas obras, lo que deriva en que los edificios llegan a presentar un estado penoso", ha añadido.
