
Los cortes y desvíos para llevar a cabo la renovación integral de la avenida de Valencia, en Zaragoza, han comenzado este lunes. Las obras se alargarán durante un año y constarán de cuatro fases de actuación que supondrán una inversión de más de 6,6 millones de euros.
Desde el pasado 5 de enero se han ido señalizando los espacios de estacionamiento en el tramo de Franco y López, comprendido entre las calles Obispo Tajón y Obispo Covarrubias, en ambos lados, para habilitar tres carriles de circulación. También en la calle Obispo Covarrubias, de García Sánchez a Franco y López, únicamente para invertir su sentido de circulación, y entre los números 1 y 7 de la avenida de Valencia, para ubicar el material de obra, para lo que también se ocupará parte de la acera de los números impares del tramo de la calle Bretón, comprendido entre José Serrano y avenida de Valencia.
Para facilitar la movilidad, la calle de Obispo Covarrubias, entre la calle de Franco y López y la calle de García Sánchez, se ha invertido su sentido de circulación. La nueva configuración de la avenida conservará los tres carriles de circulación actuales: dos en sentido subida y uno de bajada de uso exclusivo para el bus urbano, como hasta ahora, con la novedad de que ese carril bus se prolongará hasta la avenida de Goya en lugar de desviarse por Fueros de Aragón, liberando ese espacio para crear la nueva plaza.
Además, las nuevas aceras serán más accesibles y las zonas peatonales estarán separadas de los carriles de tráfico por una banda vegetal que recorrerá toda la avenida, todas las zonas verdes serán de plantas arbustivas y, en total, se plantarán 96 nuevos árboles.
Autobuses que serán desviados por las obras
Ante el inicio de obras, se activa desde este lunes el desvío de las líneas de autobús que usan en buena medida esta avenida y que durante 10 meses emplearán itinerarios alternativos. En concreto, se trata de las 35, 38 y 41, así como las nocturnas N4 y N6, que podrán retomar su recorrido habitual a final de 2026.
