La Universidad de Zaragoza cierra sus instalaciones en verano para reducir el consumo energético
Lo hará del 3 al 17 de agosto dejando en funcionamiento solo los sistemas esenciales, lo que reducirá el consumo energético en 1,5 gigawatios

La Universidad de Zaragoza se prepara para clausurar sus instalaciones en verano y optimizar el uso de recursos públicos. Lo hará durante dos semanas, del 3 al 17 de agosto, coincidiendo con la baja actividad académica. Durante este periodo, dejará en funcionamiento tan solo los sistemas esenciales y de seguridad, lo que reducirá el consumo energético en 1,5 Gigawatios -el equivalente a su consumo total en el mes de abril- y, a su vez, permitirá un ahorro económico de 350.000 euros.
La institución ha implementado en los últimos años un modelo energético basado en el autoconsumo y el uso de energías renovables. Este cierre energético lleva realizándose casi una década y forma parte del compromiso de la institución con la sostenibilidad ambiental.
Desde el año 2021 se han instalado 15 sistemas de autoproducción de energía solar fotovoltaica en las cubiertas de los edificios universitarios. Actualmente, hay instalados 6.650 paneles solares que abastecen el cinco por ciento de la demanda total de electricidad en la Universidad, y cada edificio que incorpora una instalación de estas características se autoabastece en un 20 % de media. La nueva Facultad de Filosofía y Letras, inaugurada en el curso 2023-2024, consigue días de consumo cero gracias a sus placas fotovoltaicas, y el próximo mes de septiembre funcionarán casi 800 nuevas en la Facultad de Medicina.
Como en años anteriores, los espacios que permanecerán con actividad extraordinaria serán el Hospital Clínico Veterinario, la Residencia de Jaca, el Centro de Encefalopatías y Enfermedades Transmisibles, el Colegio Mayor Universitario Pablo Serrano y el CEMINEM.
