
La falta de agua en el Mar de Aragón está haciendo mella en las empresas de la zona que viven en torno al turismo fluvial y los deportes náuticos. En localidades como Caspe y Chiprana la afluencia de pescadores y turistas es menor en estas últimas semanas por la sequía.
El nivel de agua ha descendido de manera notable y el embalse está tan sólo a un 42% de su capacidad. Esto se traduce en que "hay zonas donde la profundidad ha pasado de 15 metros de agua a un metro escaso", como muestra Peter Van Schaick, que regenta una empresa de embarcaciones náuticas y alojamientos.
Ante esta situación, las cancelaciones se suceden a diario. "Teníamos como 130 reservas y nos quedan 70 más o menos. Y luego de estos 70, muchos están desinformados y no saben la situación que hay en el pantano", asegura Van Schaick. También han notado los efectos otros negocios, como uno de los bares que se encuentra a pie de embalse. "Antes había pescadores que podían venir con las barcas. Amarraban, se tomaban una cerveza y venían a cenar, pero la sequía nos está afectando mucho en la actualidad", comparte una camarera a los micrófonos de Aragón TV.
La escasa previsión de lluvia en la zona del Mar de Aragón para estas próximas semanas complica todavía más la actividad del turismo fluvial a los empresarios de Caspe, Chiprana y alrededores.
