
El Gobierno de Zaragoza aprueba este miércoles la adjudicación de la prolongación de la calle Ibón de Astún que tendrá doble dirección hacia la calle de Rallo Lahoz. La conexión será de 105 metros de longitud y se licitará por más de 850.000 euros. Una vez adjudicada la obra, el plazo de ejecución de los trabajos será de seis meses.
Este futuro vial, ubicado en el límite entre Miralbueno y Oliver-Valdefierro, supondrá urbanizar los más de 2.200 metros cuadrados que separan ambas calles y que dificultan la movilidad entre distritos. El tramo que las separa se encuentra sin urbanizar porque era de propiedad particular cuando se construyó en la zona.
Esta supondrá la principal conexión entre la parte norte del distrito de Valdefierro y la parte este del de Miralbueno, lo que mejorará sustancialmente la circulación y el tránsito de peatones y vehículos, muchos de los cuales acuden al CPI Río Sena, principal centro escolar del barrio.
Los trabajos urbanizarán el tramo de conexión con aceras de ancho variable, una calzada con carril de doble sentido y bandas de estacionamiento. Asimismo, el proyecto contempla instalar nuevo alumbrado público tanto en la calzada como en la acera e incluir papeleras y aparcabicicletas. Por último, se plantarán alcorques en la zona norte y se creará una nueva red de saneamiento para recogida de vertidos de la calle de Pedro Ruimonte.
El Consejero municipal de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, ha afirmado que el objetivo de esta obra es "mejorar la movilidad de la ciudad" y que tiene "coherencia con el urbanismo que estamos desplegando en el barrio".
