
La capital aragonesa se ha volcado este domingo con la gran cita del atletismo popular, el XVIII Mann-Filter Maratón de Zaragoza, que ha batido todos sus récords con más de 1.800 corredores y 6.000 más en la 10K.
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha destacado el gran impacto social, económico y turístico de esta prueba que traspasa lo deportivo. El maratón de Zaragoza actúa como "embajador de la ciudad a nivel nacional e internacional". Buena constatación de ello es que casi el 10% de los participantes son extranjeros, y en torno a la mitad provienen de fuera de la provincia de Zaragoza.
Se calcula que cada uno de ellos viene con 2,4 acompañantes. Según datos de Horeca, la ocupación hotelera alcanza el 85% este fin de semana en la capital aragonesa. De este porcentaje, estiman que entre un 15 y un 20% está motivado por la maratón. Las viviendas de uso turístico este fin de semana tienen una ocupación superior al 90%.

"Con la excusa de la Maratón, se puede visitar Zaragoza, conocer nuestro patrimonio, nuestros monumentos, nuestra gastronomía. Sin duda, es fundamental porque mueve la economía local", ha asegurado la primera edil. "Zaragoza necesita eventos deportivos y culturales como conciertos y los festivales que estamos organizando para poder tener una excusa para venir a visitarnos. Y una vez que vienes por ese motivo, como esta maratón, es perfecto para conocer la ciudad, nuestros museos, pero, sobre todo, nuestra gastronomía, que sorprende a todo el mundo", ha añadido ha dicho Chueca.
La atracción y el impulso de grandes eventos deportivos es una de las líneas estratégicas del Gobierno municipal ha destacado, que se plasmará en la Capitalidad Europea del Deporte en 2027.
La prueba de 42 kilómetros ha recorrido los puntos más emblemáticos de Zaragoza como han sido la zona Expo, Murallas Romanas, Mercado Central, paseo de la Independencia, plaza España o las riberas del Ebro, siempre con la basílica del Pilar como telón de fondo. La prueba pequeña, la 10K, ha realizado ajustes en el recorrido, que ha sido más llano y más rápido que nunca. Así ha mantenido el circuito con la calle Alfonso y la calle don Jaime como emblemas, junto con un renovado protagonismo del Puente de Hierro.

