El centro de regulación de tráfico de Adif se trasladará a la Intermodal cuando se derribe El Portillo
Muchos zaragozanos piensan que el edificio está vacío desde que, en 2003, dejó de funcionar como estación de tren, sin embargo allí se ubica el Centro de regulación de tráfico de Adif, que ahora se trasladará

Aunque son muchos los zaragozanos los que piensan que el edificio de la antigua estación del Portillo está vacío, desde que en 2003 dejará de funcionar la estación de tren, lo cierto es que allí se ubica el centro de regulación de tráfico de Adif, aunque, ahora sí, no tardará en desaparecer.
El enorme inmueble será derribado y su interior se trasladará a la Estación Delicias, en concreto a los tres módulos del vestíbulo de llegadas, que están actualmente desocupados. Un proceso que será largo, se prolongará más de cuatro años, entre elaboración del proyecto, tramitación, licencias, y ejecución, aunque la empresa adjudicataria puede mejorar estos plazos.
El traslado incluye la reforma y acondicionamiento de la zona de la Intermodal, donde se ubicarán los espacios de oficina, centro de formación, gabinete sanitario, archivo y dependencias auxiliares de Adif.
El nuevo centro de regulación de tráfico estará totalmente operativo en 2029, y entonces se demolerá el actual. Unos trabajos que no coincidirán con la construcción del nuevo parque del Portillo(se abre en una nueva ventana), que, según las estimaciones, estará terminado a finales de 2027. Será la tercera zona verde más grande de la ciudad, con más de 100.000 metros cuadrados con juegos infantiles, zonas de deporte y descanso, carril bici, paseos peatonales y una zona de esparcimiento canino. Y en el futuro, equipamientos y viviendas.
Arquitectura brutalista en Zaragoza
En esa zona del Portillo también desaparecerá uno de los edificios más significativos de la arquitectura brutalista en Zaragoza, el de Correos, construido en los años 70 del siglo pasado.
La arquitectura brutalista es una corriente que supuso una revolución a mediados del siglo XX. Desde entonces, genera opiniones apasionadas entre sus defensores y detractores. Es fácil caer en la trampa de pensar que brutalismo viene de brutal, pero en realidad viene del francés 'betón brut', 'hormigón en bruto', que es el material por excelencia de este estilo tan polémico como fascinante.

La urbanización Parque Roma de Zaragoza, con el característico hormigón rugoso a la vista y sus llamativos pilares en forma de V, es uno de los mayores exponentes del estilo en la capital aragonesa.
Pero el brutalismo no se limitó al uso residencial: durante décadas fue reivindicado por los arquitectos más modernos del mundo para edificios de todo tipo. En el campus San Francisco de la Universidad de Zaragoza hay algunos ejemplos, como la facultad de Matemáticas, con sus grandes piezas de hormigón prefabricado de la fachada.
También el arte religioso se rindió al brutalismo como se pude comprobar en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, de mediados de los años sesenta. Nuevamente, el hormigón armado es el protagonista y deja a la vista parte de la estructura del edificio que, además, en este caso, se convierte en la gran cruz latina del templo.

